Padre:
Estoy muy preocupada por mi hijo, que llegó el sábado con la señora condesa de Maure. Ella me dijo que le había dado el domingo una nota y que debería venir a verme, y que no sabe dónde puede estar. ¿Qué puedo hacer? No sé si ha estado en Bons-Enfants. ¿He de mandar que pregunten allí? ¿Quisiera usted, padre, tomarse esta molestia e informarse si ha estado allí y qué ha hecho? Se lo suplico muy humildemente, por amor de Dios. Ya sabe usted que no son pequeños mi dolor y mis temores y que soy, padre, su muy obediente y obligada hija y servidora.
L. DE M.
2 de diciembre [de 1644]
No puedo tener ayuda de nadie en el mundo ni la he tenido nunca más que de su caridad.
Dirección: Al padre Vicente.







