23 de junio de 1644.
Mi reverendo padre:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
La reina me ha concedido el honor de mandarme que le escriba que Su Majestad ha visto con agrado la visita que, por orden suya, ha realizado al priorato de Saint-Pardoux Le ruego, de su parte, que vuelva otra vez allá y que le diga a la señora priora y a su sobrina, a la que quiere hacer su coadjutora, que Su Majestad desea que las cosas contenidas en la memoria que adjunto queden bien establecidas antes de dar su placet a la coadjutoría; si ella y su comunidad consienten en ello y ejecutan lo que se contiene en esta memoria y las demás cosas que usted les diga que se necesitan para establecer el orden debido en dicho monasterio y para que haya seguridad en sus conciencias, Su Majestad ordenará al señor de Rhodes que expida la mencionada coadjutoría.
Así, pues, reverendo padre, haga esta buena obra en nombre de nuestro Señor y, cuando usted me indique que se ha ejecutado lo que manda dicha memoria, Su Majestad entregará ese decreto al señor de Rhodes.
Le renuevo los ofrecimientos de mis más humildes servicios, y soy en el amor de nuestro Señor su servidor.
VICENTE DEPAUL







