Vicente de Paúl, Carta 0738: A Bernardo Codoing, Superior De Roma

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CREDITS
Author: Vicente de Paúl .
Estimated Reading Time:

París, 16 de marzo de 1644

Padre:

¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!

He recibido carta de usted todas las semanas, según creo, referentes todas ellas al asunto de Cataluña. Ya le he dicho mi manera de pensar: sin embargo, por condescender con la petición que usted me hace, in nomine Domini, haga el favor de enviar para allá al buen padre Boulier y a nuestro querido hermano Martín, si puede usted prescindir de este último.

Ya le dije que S[u] M[ajestad] ha quedado satisfecha del testimonio que el señor embajador le presentó de usted, y que ha destinado mil escudos para su seminario, pero luego ya no he oído hablar de ello, que tampoco he creído que sería posible hablarle del de Barcelona para obtener su ayuda, ya que está asediada de peticiones por todas partes del reino, y no puede socorrer a todos con lo suyo, y hace un caso de conciencia darles de lo del rey y del dinero público, a causa de las necesidades en que nos encontramos.

Procuraremos asistirles desde aquí para su mantenimiento; pero qué van a hacer ustedes sin fondos? En nombre de Dios, padre, piénselo un poco.

Haremos marchar a dos o tres hermanos en cuanto podamos, con uno o dos clérigos, uno de estos últimos destinado a los Incurables, de muy buenas costumbres, bastante buen teólogo, prestado (?) al seminario de eclesiásticos y que sabe cantar bien. Ya veremos el otro.

Será difícil que esté usted satisfecho de los italianos, si no funda un seminario de la compañía para educar ahí a los que usted reciba. Es lo que ha hecho usted hasta ahora como ha podido. Conviene que siga trabajando en ello para el futuro, insistiendo sobre todo en la observancia de las reglas de la casa.

En nombre de Dios, padre, aleje de sus preocupaciones las cosas ajenas y demasiado lejanas y que no le conciernen, y ponga todo su cuidado en la disciplina doméstica. Lo demás ya irá llegando a su debido tiempo. La gracia tiene sus ocasiones. Pongámonos en manos de la providencia de Dios y no nos empeñemos en ir por delante de ella. Si Dios quiere darme algún consuelo en nuestra vocación, es éste precisamente: que creo que al parecer hemos procurado seguir en todas las cosas a la providencia y que no hemos querido poner el pie más que donde ella nos lo ha señalado. Sea usted muy cordial con todos y no ahorre esfuerzo alguno en asistir a los enfermos de la compañía.

Me olvidaba de decirle, desde el principio, que es costumbre en la compañía y en toda comunidad bien ordenada que los superiores no vean las cartas que los de su casa escriben al superior general ni tampoco las que éste escribe a los particulares de la casa. En nombre de Dios, padre, obre de esta forma, aún cuando por respeto ellos insistan en que usted las lea.

Nada le digo de esas acusaciones, sino que, por la misericordia de Dios, nuestra compañía resiste a todas las opiniones nuevas y que hago todo lo que puedo en contra de ellas, especialmente con todas las que van en contra de la autoridad del Padre común de todos los cristianos, y que llamo como testigos de esto al señor cardenal Grimaldi y al rumor público y que, dejando esto bien sentado, no creo necesario que nos pongamos a justificar lo que usted me indica.

Soy, padre, en el amor de nuestro Señor, su muy humilde y muy obediente servidor.

VICENTE DEPAUL

Indigno sacerdote de la Misión

Dirección: Al padre Codoing, superior de los sacerdotes de la Misión de Roma en Roma.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *