[Entre 1635 y 1652]
Los sacerdotes de la Misión son muy necesarios en esta diócesis, pues en los lugares en donde han trabajado anteriormente no se haencontrado ningún hechicero ni hechicera. He aquí el provecho que los catecismos y las confesiones generales hacen por todas partes: poner a los pueblos en tan buena situación, que los diablos no pueden hacer nada contra ellos con sus sortilegios, tal como hacen con las personas que están sumidas en la ignorancia y en el pecado.







