[Marsella, 1 de junio de 1643]
Ayer, fiesta de la Santísima Trinidad, bautizaron en la iglesia catedral a nueve turcos, a la vista de toda la ciudad de Marsella, encontrándose todas las calles cubiertas de gente que bendecía a Dios. Hemos querido adrede darle relieve a este acto, para animar a otros turcos, que parecen vacilar. Hoy han venido dos nuevos a verme y a decirme que también quieren hacerse cristianos, iban acompañados de otro a quien bautizaron hace unos diez días. Seguimos dándoles el catecismo en italiano, dos veces al día, para darles mayor firmeza y solidez; si no, correrían el peligro de volverse de nuevo al mahometismo.







