¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Estoy muy contento al saber que no ha encontrado usted descanso. Hay que honrar los sentimientos de nuestro Señor cuando les decía a los apóstoles, que se le quejaban de que otros predicaban y echaban a los demonios lo mismo que ellos: «Los que no están contra vosotros (decía este bendito Salvador), están a vuestro favor». Esté usted segura, señorita, de que todas esas discrepancias y descontentos cederán en bien de la compañía de Hijas de la Caridad.
Habrá que avisar lo que se piensa hacer con María Dionisia y darle al señor párroco más de lo que se le ha dado, en consideración del tiempo tan largo en que no ha recibido nada.
Al hijo de usted se le utilizará para que esté en Linas o en Normandía.
Cuide de su salud, por favor. Soy en el amor de nuestro Señor su muy humilde y obediente servidor.
VICENTE DEPAUL
Dirección: A la señorita Le Gras.







