10 de marzo de 1643
¡Ay, padre! ¡Con cuánto cariño le ruego a Dios por usted y por todos los suyos, para que quiera su divina bondad hacer que no tengan ustedes más que un solo corazón y una sola alma! La caridad es el cemento que une a la comunidad con Dios y a las personas entre sí, de forma que el que contribuye a la unión de los corazones de una compañía la une indisolublemente con Dios. ¡Quiera su bondad infinita animarles con su amor para esto!







