Padre:
Ha llegado de Nanteuil la hermana Juana Dalmagne. La oportunidad que la ha traído, se marchará mañana a las ocho de la mañana. No sé si también ella se marchará o si le parece a usted mejor que se quede algunos días. Ha ido al entierro de nuestra hermana; por eso no sé lo que tiene que decirnos. Quizás lo pueda usted saber por esta carta que ella le ha llevado, y me pueda usted contestar sobre su estancia. Se lo pido muy humildemente y que me vea mañana ante Dios en el santo altar, padre, como su muy humilde y muy agradecida hija y servidora.
L. DE M.
Dirección: Al padre Vicente.







