San Lázaro, miércoles por la mañana. [Entre 1639 y 1641]
Señorita:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Le acompaño dos cartas para las buenas hermanas de Saché 1. Si puedo, iré a La Chapelle esta tarde después de comer.
Ya veo por esa carta del señor párroco cuánto aprecia a esas buenas hermanas y que conviene hablarles de vez en cuando; así lo haré. Soy en el amor de nuestro Señor, su muy humilde y obediente servidor.
V. D.







