Padre:
Le acompaño una carta de nueStra buena hermana de Sedán. Le ruego que haga el favor de leerla y que le escriba para que reciba algún consuelo. Les he leído a nuestras hermanas todo lo que podría animarlas al ver su ejemplo. Me parecía que la escuchaban lo mismo que los soldados cuando oyen la alarma, sobre todo la hermana Enriqueta. Aunque está ahora haciendo el retiro, preferiría salir hoy mismo, sin esperar a mañana. Si cree usted conveniente que le escriba a la señora de Bouillon, como ella indica, ¿querrá avisarme? Espero también que me conceda usted el favor de que pueda hablar con usted, el sábado o el domingo, para disponerme a empezar mis 51 años, en los que entraré el lunes, día de santa Clara si Dios me concede la gracia de vivir.
El señor párroco de San Germán-de-l’Auxerrois me ha mandado preguntar si podría venir una dama a hacer aquí su retiro. No sé si es en casa de usted donde va a hacerlo también su marido. Según me ha dicho, se trata de personas que están muy afligidas, pero no sé su nombre. Le he dicho que le contestaría mañana, después de habérselo comunicado a usted. Haga el favor de avisarme lo que tengo que decir y de acordarse de que soy su muy humilde y agradecida hija y servidora.
L. DE M.
Miércoles, 7 de agosto [de 1641].
Hay cinco hermanas haciendo el retiro: Enriqueta, Margarita la de San Lorenzo, la pariente del señor párroco de la Geve, Claudia la lorenesa que atiende a los niños, y la de Angers. El viernes por la mañana o después de comer podrán hacer la confesión, algunas general y otras de 4 o 5 años. Haga el favor de indicarme cuándo podrá ser.
Dirección: Al padre Vicente.







