Acompaño la carta que le escribo a la señora duquesa de Bouillon y al reverendo padre capuchino, en ausencia del señor de Roziere; vea si hay algo que añadir o que quitar. Me olvidaba de decirle a propósito del dinero, que si les entrega usted los veinte escudos que María ha traído, me parece bien, pero que convendrá que la mayor parte sea en oro y que se lo pongan en alguna parte de sus hábitos. Devuélvame estas cartas inmediatamente, por favor.
Vicente de Paúl, Carta 0536: A Luisa De Marillac

[Febrero de 1641]






