Señorita:
Apruebo su idea sobre la conveniencia de enviar dos hermanas, con tal que la segunda sepa llevar la escuela; lo dudo un poco; será conveniente que la instruya usted bien. Alguna otra dificultad tengo respecto a su vivir. Si esa hermana no lleva la escuela, ¿no sería mejor enviar alguna otra, que no sea tan necesaria en esta ciudad?
Adiós, señorita. Estoy mejor, gracias a Dios, y soy su servidor más humilde.
VICENTE DEPAUL
Dirección: A la señorita Le Gras.







