San Lázaro, jueves por la mañana [31 de enero de 1641].
Señorita:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
No soy capaz de agradecerle su ayuda en nuestra necesidad con toda la humildad y el afecto con que me gustaría hacerlo. Le pido a nuestro Señor que sea él su recompensa y el aumento de su amor. Acabo de decir que llamen mañana al notario para que haga un documento de dicha suma y procuraré devolverle cuanto antes el dinero que le debemos.
Pensaba haber ido hoy a verla; pero me dicen que tienen que sangrarme por segunda vez; si puedo, iré mañana, con la ayuda de Dios. Tenemos muchas cosas que tratar con usted: la más urgente es la de la hermana para Sedán. I.e ruego que mande buscar a María, de San Germán, que hable con ella y que mire a quién puede poner en su sitio. Es preciso que marche dentro de cinco o de seis días y que pueda decir la última palabra al señor párroco de San Germán.
La reunión resultó A mi gusto, gracias a Dios. en cuyo muy amor soy s. s.
V. D
Dirección: A la señorita Le Gras







