San Lázaro, sábado por la mañana. [Agosto o septiembre de 1640].
Señorita:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Todavía no he decidido que se haga el viaje del que usted me habla y no sé quién se lo habrá dicho a su hijo.
Es conveniente que las hermanas de la Caridad de Richelieu no vean al padre Durot ni al hermano. Es preciso hacerles comprender con mucha mansedumbre que no conviene que tratemos entre nosotros más que de las cosas necesarias.
He visto la nota de la señora de Souscarriére y le enviaré al señor procurador general la que usted me ha enviado.
Ya he hecho el encargo de la casa.
Hoy estoy muy ocupado con nuestra visita. No obstante, mañana hablaré con 1a señorita Lamy, si Dios quiere, en cuyo amor soy su servidor.
V. DEPAUL
Dirección: A la señorita Le Gras.







