San Lázaro, domingo 29 de julio de 1640
Padre:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Estuve anteayer en Saint-Denis y le pedí a la madre superiora de Santa María que intercediera ante su buena hermana la señora de Hodicq. Ya verá usted lo que me dice por la que le incluyo, especialmente en el párrafo que he subrayado, y hará el favor de indicarme si, prescindiendo de eso, hemos de continuar con nuestras pequeñas recomendaciones. [Añado] a ello mi querido padre, la súplica muy humilde que le hago de que no diga quién le ha hablado de lo que ese buen señor no quiere que se diga de él y que me honre con la confianza de creer que no hay persona en la tierra sobre la que nuestro Señor le haya dado más poder que sobre mí, que soy en el amor de nuestro Señor su muy humilde y muy obediente servidor.
VICENTE DEPAUL
Indigno sacerdote de la Misión







