San Lázaro, 1 de febrero de 1640
Padre:
¡La gracia de nuestro Señor sea siempre con nosotros!
Recibí la suya con una alegría tan sensible que no la puedo expresar sin otra razón especial que por ser una carta del padre Tholard, a quien mi corazón ama más de lo que puedo decir; pero ciertamente me he sentido también muy afligido al leer lo que me dice de su cruz, en la que le ha clavado la Providencia, no para que usted se pierda, como teme, sino para que, como dice san Pablo, virtus tua in infirmitate perficiatur; y ya que ha sido suficiente contra las tentaciones la gracia que Dios le ha dado, tiene usted motivos para esperar esa misma gracia en esta ocasión como se echa de ver en la pureza de intención con que empieza usted las confesiones, en el temor que tiene de ofender a Dios en ellas, en los remordimientos que siente cuando, habiéndole la violencia de la tentación quitado la libertad, sucumbe la naturaleza, vacando rei licitae, y finalmente en la firme decisión que tiene de preferir la muerte antes que cometer voluntariamente algún mal…
Como usted sabe, el pecado debe ser voluntario, de tal forma que, si no interviene el consentimiento, no hay pecado en las acciones en las que materialmente parece que debería haberlo…
Conozco a un santo sacerdote que no confiesa nunca o muy pocas veces sin caer en esas miserias; y aunque sea así, no se confiesa nunca de eso más que en su confesión anual, en la que se acusa, no ya de la substancia de la cosa, sino de no haber detestado bastante el placer que de allí recibe nuestro miserable cuerpo y por miedo de que su voluntad haya contribuido en alguna forma a dicho acto. Si usted me hace caso, padre, se confesará usted también de la misma manera una vez al año solamente, como lo hace esa persona, que es uno de los más fervorosos sacerdotes que conozco en la tierra y que además es reconocido como tal por todo el mundo.
Sí, pero no es el mismo caso, porque quizás ese sacerdote tiene alguna señal para reconocer que carecía de libertad cuando se vio arrastrado por la violencia de la naturaleza; mientras que yo no la tengo, porque me parece que lo podría haber impedido. No, padre, no lo crea usted así, ya que ni ese movimiento ni su efecto dependen de su voluntad, que no los podría impedir en medio de la agitación de la naturaleza; por consiguiente, la cosa no es voluntaria en usted, como tampoco en él, ni en ningún otro…
Sí, pero ¿no sería mejor que me abstuviese totalmente de confesar? ¡Ay, Jesús! ¡Ni mucho menos! Dios le ha llamado a la vocación en que está, le ha dado su bendición en ella, le ha conservado en ella; por ese medio ha extendido usted por todas partes el reino de Dios y ha salvado a muchas almas y lo seguirá haciendo cada vez con mayor gracia y más feliz resultado, según espero.
¡Ay, Jesús!, Padre, ¿y cómo podría usted reparar el disgusto y el daño que habría de experimentar la gloria de Dios y las almas que él ha redimido con su preciosa sangre, si deja de hacer lo que hace? Acuérdese, padre, que las rosas sólo se recogen de entre las espinas y que las accionas heroicas sólo se realizan en la debilidad. San Pablo no abandonó la obra de Dios cuando se vio tentado, ni se le ocurre a nadie abandonar el cristianismo por el hecho de que se sufran en él grandes y horribles tentaciones; tampoco nos está permitido dejar de vivir por el hecho de que nuestra vida resida en la concupiscencia de la carne, en la de los ojos y en la soberbia de la vida…
Será conveniente que pase usted por encima de esas materias lo más ligeramente que pueda. Ese es el primer consejo que se da ordinariamente. Y que no se preocupe por ello…
Eso es, padre, lo que tengo que decirle delante de Dios, teniendo en cuenta la doctrina y las enseñanzas de los santos.
No se preocupe de lo que me indica que le dicen sus confesores sobre esto; no están bien enterados ni tienen suficiente experiencia de estas cosas. No se confiese usted nunca más que de la manera que le he dicho. Me ofrezco para responder por usted delante de Dios! y soy en el amor de nuestro Señor su muy humilde servidor.
VICENTE DEPAUL







