Vicente de Paúl, Carta 0430: A Luisa De Marillac

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CREDITS
Author: Vicente de Paúl · Year of first publication: 1972 · Source: Obras completas de san Vicente de Paúl.
Estimated Reading Time:

12 [diciembre] de 1639

Señorita:

La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.

Llegué anoche muy tarde y vi su carta de Saumur, la primera entre otras varias. ¡Dios mío! ¡cuán apenado estoy por usted y por sus hijas! Esperaba encontrarla aquí debido al deflujo que me había indicado que tuvo. Ya veremos en el cielo por qué la Providencia lo ha dispuesto de ese modo. Entretanto le suplico por encima de todo que se conserve bien en medio de los grandes peligros con que se encontrará en Angers.

He aquí la respuesta a lo que me pregunta. Yo preferiría que se alojase en la ciudad mejor que en la casa y creo que es conveniente que no reciba nada por su viaje. Nuestro Señor proveerá, si así lo quiere. Sería muy de desear que las hermanas estuviesen solas en el hospital; es de temer que la presencia de esa señorita sea un motivo de estorbo. No me habían dicho nada de eso. Si lo hubiese sabido, habríamos concertado la cosa de otro modo. Sin embargo, resultará embarazoso hacerla salir por ahora. ¿Qué remedio? Su prudencia actuará según juzgue mejor.

Me parece muy bien que se haya llevado a Juanita. Si tiene necesidad de alguna otra joven para volver, podrá indicarle Bárbara que vaya a verla a Saumur, a Chinon o a Tours con sor Luisa, y que le lleven a la buena joven que se me presentó allí para ser de la Caridad.

Estoy un poco preocupado de que vaya a Richelieu, debido a la enfermedad que hay allí. Nuestras queridas hermanas han dejado la visita de los enfermos y las escuelas. El lunes que yo me fui, murió una niña que había estado en su escuela el sábado anterior. Si va allá, que sea solamente un día, por favor.

Su carta ha hecho maravillas en sus hijas, que están ahora bien y contentas, con ganas de verla. Hemos dejado allí a uno de nuestros sacerdotes y a un hermano separados para asistir a los apestados.

Me parece muy bien que sor Bárbara visite a las de Angers y le prometo, con la ayuda de Dios, ver a las de La Chapelle y, si puedo, también a los niños expósitos, Todavía no he podido ver a su hijo; lo haré el primer día que pueda y puede creer que seguiré su parecer, con tal que tenga mucho cuidado de su salud, que encomiendo a Nuestro Señor de todo corazón, siendo en su amor, señorita [su muy humilde servidor,

VICENTE DEPAUL

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *