Señorita:
La gracia de Nuestro Señor sea siempre con nosotros.
Es preciso que soporte con paciencia el estado de espíritu de su hijo, esperando que plazca a Nuestro Señor hacerle entrar en la manera de vida conveniente a sus propósitos. ¿Quién podrá soportar al hijo sino la madre? ¿y a quién pertenece colocar a cada uno en su deber sino a Dios? Como él no estudia ni se determina a nada, yo no veo tanto inconveniente en que piense en el señor de Riez. No se trata de un medio para hacerlo mejor, sino para mantenerlo un poco ocupado y disminuir un poco su ociosidad, madre de todos los vicios, para que no prevalezca sobre él. ¿Hasta dónde habrá llegado? Es lo que me preocupa. Será preciso considerarlo un poco y encomendarlo a Dios, y ya hablaremos. Le haré decir a la señora Moran que le alquile la habitación de encima de la puerta. De lo demás que me dice, le ruego que no piense en ello.
Lo que me dice del voto de la pequeña Bárbara me parece inútil, ya que ella entra en la religión para asistir a los enfermos que se le dirá que son pobres, y por consiguiente dentro de los términos del voto. Y si tiene escrúpulos de ello, haremos que le dispense el obispo. Esté segura de que lo sentirá más de una vez y que dará faena a esas buenas religiosas. Y cuando vuelva, no sé si será conveniente recibirla.
No he visto a Enriqueta ni a María. Hay que pedir por las jóvenes y, si puede tomar fuerzas, ir a los pueblos.
Estoy un poco preocupado por sus enfermas. Le ruego que las alimente bien, que las alegre y que las salude a las dos de mi parte.
La señora Goussault tuvo antes de ayer por la noche una crisis de sudor y se puso bien luego, según me han dicho. Repóngase un poco más; tienen que estar las dos más fuertes. Yo le he hablado siempre de sus molestias. ¡Oh Dios mío! ¡cuán dulce y fuerte ha sido su aceptación de la voluntad de Dios en su enfermedad! No es nada verla con salud en comparación con la enfermedad. Pero ¿quién es el que hace esto? ¿Es ella? ¿No es acaso Nuestro Señor?
Soy, en su amor,
V. D.
Dirección: A la señorita Le Gras.







