La señora presidenta Goussault y la señorita Lamy van a hacer unos pequeños ejercicios en casa de ustedes. Le ruego que las atienda en todo, que les dé la distribución de tiempo que le entregué, les señale los temas de oración, escuche la relación que le harán de sus buenos pensamientos, una en presencia de la otra, les proporcione lectura en la mesa durante la comida, al terminar la cual podrán divertirse de una forma alegre y modesta. El tema podrá ser de las cosas que les han pasado durante su soledad, o que hayan leído de historias santas. Y si hace buen tiempo, podrán pasear un poco después de comer. Fuera de esos dos tiempos, guardarán silencio. Será conveniente que escriban los principales sentimientos que han tenido en la oración y que preparen su confesión general para el miércoles. La lectura espiritual podrá ser de la Imitación de Jesucristo de Tomás de Kempis, deteniéndose un poco a considerar cada párrafo, así como también algo de Granada, en relación con el tema de su meditación. Podrán leer también algunos capítulos de los Evangelios. Pero será conveniente que, el día de su confesión general, les diese la oración del Memorial de Granada, que es para excitar la contrición. Por lo demás, vigile para que ellas no se apliquen con demasiado rigor en estos ejercicios. Pido a Nuestro Señor que le dé su espíritu para ello.
Vicente de Paúl, Carta 0275: A Luisa De Marillac

[Entre 1636 y 1639]






