Vicente de Paúl, Carta 0164: A Francisco Du Coudray, Sacerdote De La Misión, En Roma

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Vicente de Paúl · Año publicación original: 1972 · Fuente: Obras completas de san Vicente de Paúl.
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17 enero 1634

¿Qué le diré de esos eclesiásticos de Provenza? Ha visto, por la carta que me han escrito, cómo se han puesto en relación con la congregación del padre Pablo de Motta, del que me dicen que tiene el mismo intento que nosotros; que si queremos unirnos, ellos podrán pensarlo y venir con uno de dicha congregación del Padre Pablo a esta ciudad para tratarlo juntamente. Alabo a Dios porque ha querido suscitar en este siglo tantas almas buenas y santas para la asistencia del pobre pueblo, y le ruego con la intensidad de mi corazón que bendiga los designios de estos santos eclesiásticos y les conceda éxito para su gloria. En cuanto a la unión, es de desear; pero las uniones requieren un mismo fin, unos mismos medios y además un mismo espíritu. Aunque se tengan los mismos designios, se puede seguir desunidos. Todas las órdenes de la Iglesia tienen el mismo fin, que es la caridad; pero al no tener los mismos medios, no siempre están de acuerdo. Una orden tiene el mismo fin, los mismos medios y el mismo espíritu, y no por ello deja de haber frecuentemente desórdenes.

Digo todo esto, padre, para que vea cuánto importa que, si nos unimos, tengamos el mismo fin, los mismos medios y el mismo

espíritu y que, antes de unirnos, nos informemos recíprocamente de nuestras pretensiones, de los medios para llegar a ello y de si tenemos un mismo espíritu. Pues bien, para estar informados, hacen bien en proponer que nos veamos. Si nos hacen este favor, Dios sabe con qué corazón los recibiremos y con cuánta sencillez y bondad procederemos.

Le he escrito mi respuesta a ese buen eclesiástico; véala usted;

Le he escrito mi respuesta y, si sigue con la misma disposición y también el padre Pablo, envíesela; si no, no se la envíe; y si él quiere, pero no quiere entrar el padre Pablo, vea si es conveniente enviársela. Si realmente desean unirse a nosotros, tender al mismo fin, tomar nuestros medios y enviarnos algunos para tomar nuestro espíritu, creo que no habría más que hablar.

Acabo de acordarme de un gran descuido, que he tomado en consideración demasiado tarde; es que, en el tenor de nuestras bulas, se habla injuriosamente, según creo, de los párrocos. ¿Cómo podría remediarse esto? Le ruego que me informe y que lo haga quitar

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