Vicente de Paúl, Carta 0150: A Francisco Du Coudray, En Roma

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Vicente de PaúlLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Vicente de Paúl · Año publicación original: 1972 · Fuente: Obras completas de san Vicente de Paúl.
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[Julio 1633]

Es preciso que sepa lo que creo que no le he escrito todavía, que se ha complacido la bondad de Dios en dar una bendición muy especial y que no puede imaginarse a los ejercicios de nuestros ordenandos. Ha sido tan grande que todos los que han pasado por ellos, o la mayoría, llevan una vida como la que corresponde a los buenos y perfectos eclesiásticos. Hay incluso algunos, que son considerables por su nacimiento o por las otras cualidades que Dios ha puesto en ellos, que viven en sus casas tan regulados como vivimos nosotros, y.son tanto o más interiores que muchos de nosotros, al menos que yo mismo. Tienen su tiempo regulado, hacen oración mental, celebran la santa misa, hacen los exámenes de conciencia todos los días como nosotros. Se dedican a visitar los hospitales y las cárceles, donde dan catecismo, predican, confiesan, así como también en los colegios, con bendiciones muy especiales de Dios. Entre otros muchos, hay doce o quince en París que viven de este modo y que son personas de condición; lo cual empieza a ser conocido por el público. Pues bien, estos días pasados, uno de ellos, hablando del género de vida que llevaban los que habían pasado con él por los ejercicios de los ordenandos, propuso un pensamiento que había tenido, de juntarlos a todos en una especie de reunión o de compañía; lo cual se ha hecho con una particular satisfacción de todos los demás Y la finalidad de esta reunión es la de dedicarse a su propia perfección, a idear los medios para que Dios no sea ofendido, sino conocido y servido en todas las familias y procurar su gloria en las personas eclesiásticas y entre los pobres, y esto, bajo la dirección de una persona de aquí, en donde han de reunirse cada ocho días. Y como Dios ha bendecido los retiros que muchos párrocos de esta diócesis han hecho aquí, estos señores han querido hacer lo mismo y han empezado va. Hay motivos para esperar grandes bienes de todo esto, si quiere Nuestro Señor dar su bendición a su obrd que yo recomiendo especialmente a las oraciones de usted.

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