Lecturas
- 1 Sm 1,1-20 La confianza de Ana y la espera paciente
- Sal 40 La espera paciente del Señor
- Heb 11,32-34 Por la fe conquistaron reinos, gobernaron con justicia
- Mt 3,13-17 ¡Déjalo así por ahora! Es menester que cumplamos lo que Dios ha dispuesto.
Comentario
La victoria está frecuentemente asociada con el triunfo inmediato. Cada uno saborea el gusto del éxito cuando, después de una prueba difícil, llega el turno de las felicitaciones, del reconocimiento y también de las recompensas. En un cierto momento de alegría, todo el mundo es consciente que, desde una perspectiva cristiana, la victoria es un proceso de transformación a largo plazo. Este concepto de victoria transformadora nos enseña que se produce porque Dios la quiere y no nosotros mismos, lo que nos invita a una confianza paciente y a una profunda esperanza en Dios.
Ana fue testigo de esta paciencia en la confianza y la esperanza. Después de muchos años de no poderse quedar embarazada, ella pidió a Dios tener un niño, con el riesgo de que las lágrimas de sus oraciones fueran tomadas como borrachera por el sacerdote que estaba en la entrada del templo. Cuando Elías le aseguró que Dios atendería su oración, simplemente creyó, esperó y dejó de estar triste. Ana concibió y dio al mundo un hijo al que llamó Samuel. La gran victoria aquí no es de las naciones ni de las armas, sino una apreciación real de una lucha íntima y personal. La confianza y la esperanza de Ana no es el resultado solamente de su transformación personal, sino de la de su pueblo, para quien el Dios de Israel ha intervenido en su hijo Samuel.
El salmista se hace eco de la espera paciente de Ana, en medio de otro tipo de lucha. También solicitó verse libre de una situación que sigue siendo desconocida para nosotros, pero que es insinuada en el lenguaje de la «brecha tumultuosa, el vaso de grandes fondos.». El da gracias a Dios que quita la vergüenza y la confusión, y continúa confiando en su amor inquebrantable.
El autor de la Carta a los Hebreos recuerda la paciencia de personas como Abraham (6,15) y otros que han salido victoriosos por la fe y la confianza en Dios. Entender que Dios interviene y maneja los hilos de la historia humana evita la tentación de querer triunfar en términos humanos.
En el Evangelio, la voz del cielo en el bautismo de Jesús proclamando este es mi hijo amado, parece garantizar el hecho inmediato de su misión mesiánica. En la resistencia al diablo, Jesús, mas que sucumbir a la tentación de entrar en el Reino de Dios sin demora, revela pacientemente lo que la vida en el Reino significa a través de su propia vida y su ministerio que conduce a su muerte en la Cruz. Si el Reino de Dios emerge de forma decisiva en la resurrección, todavía no se ha realizado plenamente. La victoria definitiva no se producirá hasta que el Señor vuelva. Por eso esperamos con paciente espera y confianza, implorando «Ven, Señor Jesús».
Nuestro deseo de la unidad visible de la Iglesia requiere espera paciente y confiada. Nuestra oración por la unidad cristiana es como la oración de Ana y del salmista. El trabajo por la unidad de los cristianos se parece a los hechos relatados en la Carta a los Hebreos. Si esperamos pacientemente, no es por impotencia o pasividad, sino porque tenemos profunda confianza en que la unidad de la Iglesia es don de Dios y no un logro nuestro. Esta paciente espera, esta oración y esta confianza nos transforma y nos prepara para la unidad visible de la Iglesia, no como nosotros la pensamos, sino como Dios la da.
Oración
Dios fiel, tus palabras son verdaderas en todo tiempo. Haz que, como Jesús, tengamos paciencia y confianza en tu amor inquebrantable. Ilumínanos por tu Espíritu Santo para que no obstaculicemos la plenitud de tu justicia por nuestros juicios apresurados, sino que veamos más tu sabiduría y amor en todas las cosas. Tu que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén
Preguntas para la reflexión
- ¿En qué situaciones en nuestra vida debemos tener una mayor confianza en las promesas de Dios?
- ¿Qué aspectos de la vida de la Iglesia están particularmente expuestos a la tentación de actuar precipitadamente?
- ¿En qué situaciones debemos esperar los cristianos, y cuando debemos actuar juntos?








One Comment on “Transformados por la espera paciente del Señor”
1. depresión, falta de trabajo, enfermedades graves
2. no tener confianza, no hacer oración
3. en carencia espiritual cuando estamos tristes
SALUDOS !!!!