Explícanos brevemente tu proceso de fe.
Mi proceso de fe es algo complicado.
Estudié desde pequeño en un colegio de las Hijas de la Caridad, era un alumno que no destacaba entre los demás.
Llegó mi primera comunión y la hice con todos mis compañeros de clase, como un mero acontecimiento más. Como la mayoría de chavales, sabemos por lo que la hacemos, pero si nuestros padres no nos llevaran, no iríamos.
Mi ingreso en JMV marcó un antes y un después. una Hija de la Caridad llegó a ese colegio y me dio importancia, trabajamos muchísimo por ese colegio, por el colegio San Alfonso y por el barrio donde estaba situado. Ella se fue destinada y no tuve a quien mirar para seguir adelante, fui dando muchísimas vueltas, muy perdido y sin saber lo que hacer, buscaba y no hallaba.
Al cabo de unos años, después de haber jugado mucho con esa idea de consagrar mi vida, una hermana de ese mismo colegio vuelve a llamarme. Por eso motivo me inscribí al curso de ocio y tiempo libre que ofrece JMV. Allí me encontré con el que era director nacional de la asociación, un buen misionero Paúl, fue el primer contacto que tuve con la Congregación de la Misión. En eso momento, volvió a mi cabeza una idea que había ocultado «debajo de la alfombra» de mi memoria, consagrar mi vida, seguir a Cristo con una mirada como la de Vicente de Paúl, con un compromiso con la vida y con Dios, que todo nos lo ha dado.
¿Cómo fue madurando tu vocación?
Después de leer muchísimo y de recopilar un cantidad ingente de documentación me decidí a decirle a aquella primera hija de la caridad que me había tenido en cuenta (y que ahora ejercía de mi acompañante espiritual) que rondaba mi cabeza la idea de seguir a Cristo pisando las huellas que dejó un francés, hace ya tantos años; su respuesta fue de sosiego, de alegría, pero de calma, de respirar y decirme que no tuviera prisa, que meditara y orara, pues la decisión es de por vida; pero, después de tanto orar, después de ponerme tantas veces delante de la mirada de San Vicente de Paúl, no podía ser de otra manera, aún me queda mucho por madurar como persona y mucho por vivir, tengo un año por delante, para mejorarme como persona, para conocerme, al menos, pero sí tengo claro que Cristo cuenta conmigo y que me ha llamado de una forma especial hacia esta Congregación.
¿Por qué Misionero Paúl y no diocesano u otra congregación?
Porque esa, al fin y al cabo, es la manera de la que yo entiendo seguir a Cristo, seguirle desde la evangelización de los pobres, seguirle desde el darme a «aquellos, uno de sus hermanos menores» pues todo lo que hiciste al más pequeño de mis hermanos, me lo hiciste a mí. (Mt 25, 40).
¿Qué sientes al servir al Pobre?
Es el corazón de San Vicente de Paúl el que quiero imitar y quiero que sea así porque mi corazón arde de pasión cuando me entrego a los demás, cuando en mi vida, dejo un momento de pensar en mí para dar mi tiempo y mi servicio a «nuestros señores los pobres» y quiero sentir esa alegría, ese ardor en mi corazón en cada momento de mi vida.
¿Qué entiendes por seguir a Cristo evangelizador de los Pobres?
Con respecto a seguir a Cristo, a un Cristo evangelizador de los pobres es tan fácil como ¿No fue Él mismo evangelizador de ellos? ¿No quiero yo seguir a Cristo para encontrarme con Él al final del camino? La evangelización de los pobres es una manera de vivir, una manera de sentir a Cristo en nosotros, de hacer y saber hacer que Cristo, el Cristo que dio dignidad a quien no al tenía, se haga presente también hoy en nuestros días.
¿Cómo ves tu futuro?
Por ello mi decisión es la que es, porque necesito ver mi futuro dándome al pobre, dándome a quien me necesite, que el Señor me lleve allá donde hagan falta su Palabra y mis ganas de vivir, no veo nada en mi futuro que no sea seguirle de una manera especial y creo que Él me llama para esta.
¿Qué les dirías a los jóvenes con una pequeña inquietud misionera?
Me gustaría decirle a cualquiera que tenga una mínima inquietud misionera, que JMV es una gran plataforma para los que nos sentimos llamados a vivir así. Aunque Dios nos llama a cada uno a una cosa y que si Dios te llama para salir a la calle y evangelizar por las calles, ADELANTE, que si Dios te llama a coger tu vida y llevártela a Mozambique a construir escuelas, ADELANTE.







