Sebastián Pagés y Llobet, Diácono.—Vió la luz en Masanct (Gerona) el 25 de noviembre de 1729 y fue admitido en el noviciado el 21 de diciembre de 1746, haciendo dos años después los votos. Tras penosa y larga enfermedad, falleció, siendo diácono, el 14 de noviembre de 1753, «habiendo recibido todos los sacramentos con particular devoción y esperando la muerte con suma alegría, risueño, tranquilo y tan aplicado siempre a Nuestro Señor, que las últimas palabras que dijo fueron las de Cristo nuestro Bien In manus tuas Domine commnendo spiritum meum, puestos los ojos en el santo crucifijo… Sus; virtudes le merecieron esta preciosa muerte. Siempre se le observó una grande indiferencia, sujetando presto cualquier principio de repugnancia; un particular despego de todo, hasta de la misma vida : pues repetidas veces decía, que no se le daba nada de morirse». Y una nota suelta añade: Su ordinaria ocupación era la presencia (le Dios, conservándose en gran pureza de conciencia. En los tres años en que perdida su salud no podía aplicarse más que ligeramente al estudio, no andaba ansioso de remedios, sujetándose, sin embargo, de buena gana a cuanto ordenaba el médico y disponía el enfermero. «Era sujeto de grandes esperanzas por lo vivo de su ingenio y gracia en las funciones del Instituto, conocida en las pláticas y sermones que compuso e hizo en el refectorio».
Sebastián Pagés y Llobet,







