SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS MILAGROS CORONADA MONTE MEDO (Orense)
Entre los santuarios marianos que la Congregación de la Misión ha tenido y tiene en España, ninguno con tanta tradición, historia y gloriosa vida como este de Ntra. Sra. de los Milagros Coronada, en el monte Medo de Orense. La abundante bibliografía, tanto de la historia como de crónicas en las revistas de la Congregación, le hacen estar al día en los noticiarios. Las abundantes vocaciones salidas de su escuela apostólica han hecho que sea conocida por todo el mundo la Santiña del Medo.
La devoción a la Virgen de los Milagros del monte Medo se pierde en el tiempo, aunque la noticia más antigua documentada sea del año 1602. En la última historia del santuario escrita por Eligio Rivas se resume así el origen del santuario: «Esta colina prehistórica fue objeto de alguna práctica pagana, como otras tantas. La Iglesia, desde el principio, convirtió estas prácticas, les dio sentido nuevo, dirigiéndolas al verdadero Dios por medio de su Santísima Madre, entronizando en O Medo la imagen de Nuestra Señora en sencilla ermita. Humilde siguió hasta el año de 1731, en que por la fuerza de la fe y los favores de la Virgen se erigió el nuevo templo. Y no sólo eso, sino que hasta se propaga su culto a gran distancia».
Coincidiendo con la construcción del templo actual es cuando nace la leyenda aúrea de Ntra. Sra. del Medo, y desde esta época comienza a llamársela la Virgen de los Milagros. En 1728 la curación de un paralítico hizo crecer el fervor en toda la comarca e impulsó las obras del santuario de tal manera que ya en 1739 estaba terminada la nave central.
Las revueltas del siglo XIX no impidieron que las obras del santuario se fueran terminando, aunque a un ritmo más lento.
Durante esta época estuvieron al frente del santuario sacerdotes seculares que, con gran esfuerzo y sobre todo animados de su amor a la Virgen, realizaron el gran complejo del santuario, residencia y hospedería, tal como hoy se contempla.
La falta de clero y el interés por parte del obispado de Orense de que el santuario mantuviese viva la devoción a María Santísima del Monte Medo, movió al obispo, que lo era don José de la Cuesta, a entregar la administración a los PP. Paúles. Tres sacerdotes y tres hermanos componían la primera comunidad que el 9 de septiembre de 1869 llegaba al santuario. El programa de cultos que hizo público el primer Superior, P. Díez, se componía de misa diaria con Salve cantada por la mañana; visita al Santísimo, rosario y Salve cantada por la tarde, confesiones a diario, etc. En 1871 se imprimía la primera novena de la Virgen de los Milagros, con varias devociones más. La presencia de los PP. Paúles en el santuario de los Milagros abrió su edad de oro, que aún perdura.
Entre las solemnes fiestas celebradas en el santuario resalta el cincuentenario del Dogma de la Inmaculada: fue un centro de peregrinaciones, sobre todo durante el mes de mayo. Una gran peregrinación de los pueblos de 15 kilómetros a la redonda el 23 de mayo, reunió a más de 20.000 personas.
El cincuentenario de la llegada de los Padres Paúles fue otro acontecimiento, celebrado en 1919 con una gran misión.
Los avatares de los años 1936-39 no llegaron a turbar la paz del santuario a pesar de algunas amenazas. En el Año Mariano de 1954 la imagen de la Virgen de los Milagros salió del monte Medo recorriendo los pueblos cercanos, como agradecimiento a sus devotos. Fue también a Orense por primera vez en la historia, en el mes de octubre de aquel Año Mariano, a la concentración de las imágenes de María de la diócesis.
Pero el acontecimiento más solemne que ha vivido el santuario de los Milagros ha sido la coronación canónica concedida por el Papa Pablo VI con Bula del 19 de diciembre de 1963. La hermosa corona es obra del orfebre don Ramón Fernández, realizada con joyas donadas por los fieles. Como preparación al día grande de la coronación, la imagen de la Virgen de los Milagros fue llevada a Orense el día 25 de agosto, donde la nombraron «Alcaldesa de la ciudad», imponiéndole la medalla de oro y el bastón de mando. Fueron tres días de gran concurrencia hasta su vuelta al santuario. Y llegó el día grande: 6 de septiembre de 1963. Por manos del cardenal Quiroga Palacios, ayudado por el obispo don Angel Temiño, a las 12,45 era coronada la Virgen de los Milagros, entre el clamor y la devoción de su pueblo reunido en la gran explanada.
Desde aquella fecha solemne, única e irrepetible, sigue siendo el santuario de los Milagros lo que el P. Emilio Cid escribía por aquellas fechas: «… es el santuario más popular de toda Galicia, con las tres notas que destaca la Bula de la Coronación: el vigor de la piedad, el historial de beneficios y el sentimiento de gratitud de las almas».
Otro acontecimiento importante en la vida del santuario ha sido la celebración del centenario de la llegada de los Padres Paúles, precisamente en la novena de 1969. El cardenal Quiroga Palacios y el obispo monseñor Temiño intervinieron en las celebraciones, que culminaron con la bendición e inauguración del nuevo colegio de Ntra. Sra. de los Milagros.
Dentro de este marco esplendoroso de rica historia se desarrolla una vida apostólica intensa a través de los cultos diarios y dominicales, y sobre todo la gran novena que prepara la fiesta del 8 de septiembre. La presencia de los PP. Paúles dio siempre a todos los cultos y celebraciones una orientación misional propia de la Congregación.
La Cofradía de Nuestra Señora, con su gran difusión, la del Carmen, las Hijas de María, el Apostolado de la Oración, etc., son símbolo de la vida espiritual del santuario.
Terminamos esta reseña con la nota de que en 1982 el santuario de los Milagros fue declarado «Monumento Histórico-Artístico Nacional”.
Fernando Espiago
Madrid, 1992







