Vio la luz en Ametlla (Barcelona) el 25 de octubre de 1775. Admitido el 3 de septiembre de 1795, hizo los votos dos años más tarde, el 4 del citado mes: para entonces había recibido ya los órdenes menores. Después de trabajar en algunas misiones de la casa de Barcelona, en noviembre de 1804 fue destinado a Mallorca y permaneció allí hasta el verano de 1816, en que volvió a las misiones de Barcelona. Desde fines de 1826 hasta 1829 fue Superior de la casa de Mallorca, regresando luego a Barcelona. En el verano de 1832 le pusieron de nuevo al frente de la Comunidad de Palma de Mallorca y allí se quedó aun después de 1835, haciendo cuanto pudo por conservar la casa. Asistido por el Padre Daviu, entregó su alma a Dios en dicha ciudad y en la morada del marqués de Pueyo el 18 de febrero de 1838.
P. Juan Viver







