Orar con métodos de oración de distintas Congregaciones

Francisco Javier Fernández ChentoEspiritualidad, Espiritualidad vicencianaLeave a Comment

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Autor: Desconocido .
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Les presentamos las distintas formas de orar con diversos métodos que a través de la historia han surgido y que han consolidado grandes espiritualidades, entregadas a la construcción del Reino de Dios aquí en la tierra y que con la importancia y solidez que los distintos maestros de oración han dado a dichos métodos podamos enriquecer nuestros momentos de oración, acrecentando y fortificando nuestra vida interior y teniendo un mejor conocimiento de aquel que es motivo de nuestra oración (Jesús), para así poder amarle.

A continuación les proporcionamos los distintos Métodos que hemos elegido:

1. Método de oración de la Sociedad de Jesús (Jesuítas)

La Compañía de Jesús (Societas Jesu, S.J.) es una orden religiosa de la Iglesia Católica, fundada por San Ignacio de Loyola, junto con San Francisco Javier, Beato Pedro Fabro, Diego Laynez, Alfonso Salmerón, Nicolás de Bobadilla y Simón Rodríguez en 1534, en París. Con cerca de 19.000 miembros, sacerdotes, estudiantes y hermanos, es la mayor orden religiosa masculina católica hoy en día.

Los jesuitas, que así se conoce a los miembros de esta sociedad, trabajan por la evangelización del mundo, la defensa de la fe, muy significativo es la defensa apologética frente al protestantismo, la reforma de la Iglesia y el servicio al Papa (Vicario de Cristo en la Tierra). La finalidad de esta Compañía es «la perfección cristiana, propia y ajena, para gloria y servicio de Dios».

EL MÉTODO

1.- Aparejar el corazón para este santo ejercicio:

a. «Puestos en el lugar de oración de rodillas o `en pie’, o en cruz, o postrado, o sentado, o de otra manera hecha primero la señal de la cruz».

b. Recogimiento. Recoger la imaginación y apartarla de las cosas temporales.

c. Presencia de Dios. Levantar el entendimiento a la presencia de Dios, «con atención y reverencia como si realmente estuviera delante».

d. Arrepentimiento de los pecados. Si en la mañana: confesión general, si en la noche: examen del día y arrepentimiento.

e. Acto de humillación, por el «abismo de infinitos pecados y miserias».

f. Súplica de gracia, para la atención, devoción, recogimiento, reverencia.

2. Lección del paso que se ha de meditar aplicando el entendimiento y la voluntad, para entender y gustar lo que se lee, deteniéndose en algún paso devoto «para mejor sentirle».

CUERPO

3. Meditación -ya imaginaria o intelectual- de lo que se ha leído:

a. «Donde debemos recogernos a considerar, rumiar y pensar, con toda la atención que pudiéramos, lo que hemos leído». «Y porque la principal materia de la meditación es la sagrada Pasión, advertimos aquí que en este misterio se pueden considerar como principales puntos o circunstancias que en él intervienen; conviene a saber: Quién es el que padece; qué es lo que padece; por quién padece; de qué manera padece; y por qué causa padece».

b. «Con intención de sacar afectos y deseos de lo que necesita el alma para apartarse del vicio y seguir la virtud», «procure tratar este negocio más con afectos y sentimientos de la voluntad que con discursos y especulaciones del entendimiento», pues no se trata de un estudio para saber ni predicar.

CONCLUSIÓN

4. Hacimiento de gracias por los beneficios recibidos.

5. Ofrecimiento al Padre de toda nuestra vida, y de los trabajos de Jesús que nos ha legado en herencia.

6. Petición (propiamente llamada oración) en la que pedimos todo aquello que nos conviene: para los pueblos: «Confiésente los pueblos, Señor»; así para nuestra salud, como para la de nuestros prójimos y de toda la Iglesia. Particularmente detenerse en pedir el amor de Dios, «pidiendo al Señor esta virtud con entrañables afectos y deseos pues en esto consiste todo nuestro bien».

NOTA: Estas partes y su orden no son rígidos, ya que el ejercicio de oración y meditación está abierto al «uso, la experiencia -personal- y mucho más al Espíritu Santo».

2. Método de oración de los Franciscanos

San Francisco, nació en Asís (Italia), en el año 1182. Después de una juventud disipada en diversiones, se convirtió, renunció a los bienes paternos y se entregó de lleno a Dios. Abrazó la pobreza y vivió una vida evangélica, predicando a todos el amor de Dios. Dio a sus seguidores unas sabias normas, que luego fueron aprobadas por la Santa Sede. Fundó una Orden de frailes y su primera seguidora mujer, Santa Clara, funda las Clarisas, inspirada por él.

Condiciones previas: Proteger nuestro interior, nuestro corazón, de todo estorbo o impedimento que dificulte esta experiencia, que amenace la pureza del corazón. Adoptar una posición cómoda, poner la mente en blanco para no entorpecer la obra de Dios.Vivir en actitud de acogida de todas las manifestaciones de Dios a nosotros. Recordar aquellos momentos en los que hemos sentido la presencia de Dios.

Alimentar en nosotros un amor incondicional y total a Dios, a Jesucristo, que es como el alma de la contemplación. Responder con el corazón al amor de Dios.

Proceso del mismo: Ejercicio de los sentidos para captar el Misterio a contemplar. Aquí se puede incluir la lectura reposada de un tema. Tomar un texto leerlo y releerlos con paz y tranquilidad.Ejercicio de la mente para reflexionar sobre los diversos aspectos e implicaciones de tal Misterio. Es lo que comúnmente llamamos meditación. Diálogo con cualquier persona de la Santísima Trinidad sobre lo que entiendo en el texto, del amor del creador a la creatura.

Experiencia de contemplación, fruto normalmente de lo anterior como preparación. Es la acción de Dios, que va más allá de la capacidad personal del orante y se deja sentir en su alma. Experimentar el amor de Dios a tu persona. Dejar un poco suspendida la mente. Permitirse conocer con el corazón.

Con los sentimientos consoladores surgen los deseos y decisión de conformar la vida a la de Cristo y de sumarse a su obra salvadora. Ya que te has encontrado con el amor del Padre a que te invita ese amor para contigo y para con los demás.

Finalmente, se pasa a la acción: traducir estos deseos en imitar, seguir y transformándose en la misma imagen de Cristo. Cómo haré para ir cultivando el amor de Dios en mí (acciones concretas).

Para que se dé oración hacen falta tres elementos: Dios, el hombre y el encuentro de ambos. Pues bien, el Dios ante el que ora Francisco es el Dios trinitario; y no simplemente porque así se lo hayan enseñado, sino porque, fundamentalmente, el Dios que experimenta Francisco a partir de su conversión. El Dios que le seduce, le desconcierta y le funda en su realidad de hombre, es el Dios-Comunidad, el Dios-Trinidad. A partir de esta experiencia irá leyendo todo su camino espiritual, apoyado por la historia de salvación que se relata en la Escritura, como una manifestación continua del empeño del Padre, el Hijo y el Espíritu por hacerle partícipe de su propia vida a través de la Iglesia.

3. Método de oración de la orden de Monjes Cartujos

La Orden de la Cartuja es una institución monástica enteramente consagrada a la contemplación, ajena a todo ministerio exterior. Fundada por San Bruno en el Siglo XI. El Cartujo tiene por finalidad disponerse a vivir en íntima unión con Dios, lo más perfectamente posible aquí en la tierra, según el grado de gracia concedido a cada uno. Mediante unas observancias descritas en sus Estatutos, atento a la oración, a la penitencia y a la alabanza

El novicio cartujo comienza su aprendizaje en los caminos de la oración por lo que en la tradición monástica se ha llamado la «Lectio divina». Este método de oración tradicional en los monasterios consiste en leer pausadamente un pasaje de la Sgda. Escritura y rumiarlo lentamente. Después, en silencio, uno se sirve de los sentimientos de agradecimiento, alabanza, arrepentimiento, que dicho texto provoca en nuestro interior para hacer de ello oración al Señor. Cuando ese texto ya no nos dice nada especial, o sobreviene la distracción, se vuelve a leer otro corto texto y se le deja calar en el corazón. Este método de oración es muy sencillo y reduce notablemente las distracciones y consta de los siguientes pasos:

Lectura: Atenta recolección de las facultades orientadas al cuidadoso examen de la Sagrada Escritura. La lectura, que está en la superficie, busca y provee comida sólida.

CUERPO

Meditación: Aplicación diligente de la mente que va investigando el conocimiento de la verdad oculta, con el auxilio de la propia razón. La meditación encuentra, ahondando en la inteligencia interior, masticando la comida.

Oración: Orientación devota del corazón hacia Dios para solicitarle bienes y que aleje los males. La oración capta el sabor, responde al gusto y pide ardientemente según la nostalgia interior y el deseo.

Contemplación: Elevación de la mente sobre sí misma, como merced graciosamente concedida por Dios, que la mantiene suspendida en El, mientras ella gusta y goza de las dulzuras eternas. La contemplación, cuando se produce, gusta las delicias y las dulzuras que regocijan y refrescan.

-Durante la oración de medio día se realiza un acto mariano que consta de una hora en la celda del monje, en dicho acto se presentan a María las intenciones, especialmente la intercesión por las personas que necesitan de Dios ya sea: familia, Hermanos, Papa, Iglesia, etc.

-Posteriormente se termina con el rezo del rosario.

Durante la oración vespertina se hace una toma de conciencia acerca del día: oración y trabajo.

NOTA: se sugiere que este método se realice de forma individual a manera de desierto en un lugar alejado del bullicio que se preste para admirar lo creado por Dios y que sea propicio para una oración sin distracciones. Como el método es largo se sugiere que se tomen los elementos más importantes de dicho método.

4. Método de oración dela orden religiosa de los Carmelitas

Orden religiosa que surgió alrededor del Siglo XII, cuando San Bartolo del Monte Carmelo y un grupo de ermitaños, inspirados en el profeta Elías, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo, considerado el jardín de Palestina («Karmel» significa «jardín»).

Del profeta Elías han heredado la pasión ardiente por el Dios vivo y verdadero, lo que se ve reflejado en el lema de su escudo: ZELO ZELATUS SUM PRO DOMINO DEO EXERCITUUM (Me consume el celo por el Señor, Dios de los Ejércitos, 1Reyes 19:14)

En medio de las celdas construyeron una iglesia, que dedicaron a su patrona, la Virgen María, a quien veneran como Nuestra Señora del Carmen. Tomaron así el nombre de «Hermanos de Santa María del Monte Carmelo» (en latín Ordo fratrum Beatissimæ Virginis Mariae de Monte Carmelo).

Teresa de Jesús: Madre Reformadora.

En el siglo XVI Santa Teresa de Jesús, renueva la herencia carmelitana dando comienzo a una vida nueva, fruto de su experiencia espiritual, en la que se funden evangelio y humanismo, y en la que, particularmente, son Cristo y la Iglesia el centro y criterio inspiradores de la vida. .

MÉTODO DE ORACIÓN CARMELITA DE LA REFORMA DESCALZA

PREPARACIÓN REMOTA

1. Pureza de Conciencia. (Acto interior)

2. Quietud y sosiego de espíritu. (Poner orden de pensamientos, sentimientos, ideas y sentimientos)

3. Rectitud de intención. (¿Por qué se ora?)

PREPARACIÓN INMEDIATA:

1. Pensar quién es el que ora, para ganar humildad y contrición.

2. Pensar quién es Dios con quien se habla, para ganar reverencia, temor o amor necesario en la oración.

3. Disponer lo que se ha de tratar con Dios, de donde nace la atención y el orden en la oración.

LECCIÓN:

1. Atención a lo que se lee, o resolver por la memoria otras cosas oídas o leídas, que puedan ser materia para meditar.

2. Respeto a las palabras haciendo cuenta que las va diciendo el mismo Dios.

3. Elección de punto o puntos que más fruto han de dar en la meditación.

CUERPO

1. Meditación o reflexión considerativa propiamente dicha para persuadir a la voluntad alguna virtud o ejercicio de ella. Ha de ser pura y libre de pensamientos impertinentes, sosegados y perseverantes. Habría aquí lugar para dos partes: una primera conocida como «representación» con figuras formadas en la imaginación, en la que habría que ejercitarse moderadamente; y una segunda que es la ponderación activa sobre lo representado.

Sin embargo algunos autores consideran innecesario «que haya imágenes interiores» pues «bastan las buenas razones que el entendimiento hace para persuadirse».

2. Contemplación, es decir humilde, seguro y acertado detenimiento del entendimiento en alguna cosa que se contempla, y aplicación de la voluntad cuando con asiento y quietud la quiere y desea. Algunas veces, el alma hable con Dios, otras, calle y esté atenta esperando las palabras interiores y escondidas que suelen venir en este profundo silencio, atención y presencia del Señor. A esto se le conoce como «coloquio amoroso».

CONCLUSIÓN:

1. Acción de gracias por los beneficios recibidos.

2. Petición con humildad y confianza, con fervoroso y encendido deseo de alcanzar lo que se pide, acompañando con actos interiores las virtudes perdidas.

3. Epílogo o resolución: Examen de la oración.

Memoria de las palabras que más eficaces han sido para acordarse de ellas.

Propósito firme de poner por obra los frutos de la meditación.

NOTA: Antes de entrar en oración se hará la señal de la cruz y se rezará el Ven Espíritu Santo o un Padre Nuestro. En algunos conventos carmelitas descalzos luego se realiza el Ejercicio de presencia de Dios por actos de fe, de esperanza y de caridad.

El método expuesto ha sido seguido fundamentalmente por Fr. Jerónimo Gracián.

5. Método de oración de los misioneros de la Congregación de la Misión

San Vicente de Paúl, Fundador de las Hermanas de la Caridad y los Sacerdotes de la misión, expresa un sus escritos un gran amor hacia la oración, y busca que sus hijos espirituales lleguen a encontrar en ella toda la fuerza que necesitan para llevar a cabo su misión, encomendada por Dios. Él no escribe un método específico para sus congregaciones, sino que se apoya de su gran maestro, San Francisco de Sales.

Él mismo nombra el método salesiano como un método de oración completo y que en el encontrarán gran apoyo para sus oraciones diarias.

ESQUEMA

1.- Preparación

a) Ponerse en la presencia de Dios

b) Pedir gracia para hacer bien la oración

c) Representarse el objeto o tema de la meditación

2. Meditación o cuerpo de la oración

a) Reflexionar con el entendimiento sobre el tema propuesto

b) Producir con la voluntad piadosos efectos

c) tomar resoluciones sobre el bien que hay que hacer o el mal a evitar

3.- Conclusión

a) Dar gracias a Dios por la oración

b) Ofrecer a Dios las resoluciones hechas

C) Pedir gracias para llevar a la práctica esas resoluciones

6. Método de oración tomado del libro «Encuentro» del P. Larrañaga

El padre Ignacio Larrañaga, sacerdote franciscano, capuchino, fundador de los Talleres de Oración, que han beneficiado a más de diez millones de personas, es uno de los maestros del espíritu de estos inicios de milenio.

Autor de más de una docena de libros que han sido traducidos a más de diez idiomas, ha tenido una enorme influencia con su pedagogía que vincula la oración con la vida concreta, especialmente, con la vida de matrimonio.

Es autor de uno de los libros de espiritualidad de más éxito en estos momentos, «El arte de ser feliz» (Libros Libres), que ya ha llegado a su séptima edición, con el que pretende ayudar al hombre moderno a salir de su angustia y encontrar la felicidad.

MEDITACIÓN CON LA PALABRA:

Lee el pasaje, despacio, varias veces, y observa si hay alguna palabra o frase que te llame la atención.

Quédate con esa frase cuanto tiempo quieras y después puedes dirigir tu atención a otra frase.

Este proceso es parecido a cuando chupamos un caramelo. No intentes analizar la frase, de la misma manera que normalmente no se rompe un caramelo y se analiza para ver su composición química antes de saborearlo.

A menudo alguna frase capta la atención de nuestro subconsciente mucho antes de que nuestra mente consciente se dé cuenta del por qué de esta atracción. Por eso se recomienda permanecer con la frase el mayor tiempo posible, sin intentar analizarla.

Quizá yo me encuentre con toda clase de distracciones en mi cabeza, pero algunos pensamientos, lejos de ser distracciones, pueden llegar a ser materia de oración.

Es como si la frase de la Escritura fuera iluminadora de todo el caudal de mi conciencia, con mis pensamientos, recuerdos, reflexiones, sueños, esperanzas, ambiciones, miedos… Y yo oro con esta mezcla de la Palabra de Dios con mis pensamientos y mis sentimientos más profundos.

ORACION DE ABANDONO

Es la oración y actitud más genuinamente Evangélica, la más libertadora, la más pacificadora, nada suaviza más las penas de la vida que un: «Yo me abandono a Ti» dicho a Dios con mucha fe.

Ponte en la presencia del Padre, que dispone o permite todo, en actitud de entrega, puedes ir diciendo frases como » En tus manos me pongo, Hágase tu voluntad, lo acepto todo, con tal de que tu voluntad se haga en mí, o frases de abandono en Dios.

Poco a poco ve reduciendo a silencio la mente, que tiende a rebelarse. El abandono es un homenaje de silencio en la Fe.

Vete depositando pues, en silencio y paz, todo aquello que te disguste, personas, cosas, acontecimientos, rencores, puede ser que al recordarlos, te duela, pero al depositarlos en las manos del Padre, te visitará la paz.

(Encuentro Manual de Oración. I. Larrañaga)

ORACION VISUAL.

Se toma una estampa expresiva, por ejemplo una estampa de Jesús o de María, estampa que exprese paz, mansedumbre, fortaleza, lo importante es que a mí me diga mucho.

Toma la estampa en la mano, y después de sosegarte, e invocar al Espíritu Santo quédate quieto mirando simplemente la estampa, en su globalidad, en sus detalles.

En segundo lugar, capta como intuitivamente, con concentración y serenidad, las expresiones que esa imagen evoca en ti. Que te dice a ti esa figura.

En tercer lugar, con suma tranquilidad, trasládate mentalmente a esa imagen, o ponte en el interior de ella, y, reverente, y quieto, haz tuyas las impresiones que la figura representa para ti, y así identificado con esa figura, permanece largo rato, impregnada toda tu alma con los sentimientos de Cristo, que la estampa expresa. Es así como el alma se reviste de la figura de Jesús, y participa de su disposición interior.

Finalmente en ese clima interior, trasládate mentalmente a la vida, imaginar situaciones difíciles y superarlas con los sentimientos de Jesús. Y así ser fotografía de Jesús en el mundo.

(Tomado del Manual Encuentro. P. I. Larrañaga)

ORACION AUDITIVA….

Tomar una expresión fuerte, que te llene el alma (Por ejemplo: «Mi Dios y mi todo», «Jesús», puede ser una frase corta o una palabra).

Comienza a pronunciarla con sosiego y concentración, en voz suave, cada diez o quince segundos.

Al pronunciarla, trata de asumir vivencialmente el contenido de la palabra pronunciada. Toma conciencia de que tal contenido es el Señor mismo.

Comienza a percibir como la «presencia» de Dios va inundando tu ser entero, ve distanciando poco a poco la repetición de la frase, dando lugar cada vez más al silencio. Siempre debes pronunciar la misma expresión.

Y ya en silencio quédate en la presencia de Dios, si te distraes, vuelve a repetir la frase.

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