Nueva organización de las Hijas de la Caridad de España

Francisco Javier Fernández ChentoHijas de la CaridadLeave a Comment

CRÉDITOS
Autor: Hijas de la Caridad .
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“Ya veis cuáles han sido los comienzos de vuestra Compañía y así como no era entonces lo que es ahora, es de creer que no es todavía lo que será cuando Dios la haga llegar al estado en que la quiere”. (S. V. 13 de Febrero de 1.646)

Esta frase de San Vicente  ha sido una de las más repetidas en el IX encuentro  de Consejos Provinciales de España, en el que hemos querido descubrir el sueño de Dios para la Compañía del futuro. Unos días  en los  que hemos podido disfrutar de un bonito  ambiente fraterno y en el que cada uno de los participantes hemos tenido la oportunidad de  disponer nuestro corazón para dejarnos conducir por el Espíritu, con la certeza de que es la hora, es el momento de Dios que quiere contar con nosotras para realizar su sueño en el hoy y ahora de la Compañía.

Dios sueña para la Compañía en España un impulso carismático que nos lleve a una nueva reorganización… de eso no hay la menor duda porque solamente tenemos que agudizar el oído para escuchar  sus orientaciones…si estamos verdaderamente convencidas de que los acontecimientos son Dios… podemos tener la certeza de que Dios habla a través de ellos con apabullante claridad.

Por eso, podemos reconocer en la síntesis de las reflexiones aportadas en estos días, que el camino a seguir ya está trazado, que  el Espíritu ya está actuando en nuestra Pequeña Compañía, y concretamente, en el grupo “Santa Catalina” desde siempre, cada día de forma renovada impulsándonos a ser profecía de amor y camino de esperanza, a través del esfuerzo por:

  • Avivar el Carisma
  • Apertura a lo nuevo, caminando con el Espíritu
  • Practicar el discernimiento
  • Viviendo el impulso carismático a través del  nuevo Documento Inter-asamblea

Avivar el Carisma

Ese ha sido el acento de Sor Evelyne en las palabras que nos ha dirigido durante estos días:

Avivar el Carisma. Custodiarlo y reavivarlo es una responsabilidad y una llamada del Espíritu que nos lanza continuamente a dar respuesta a grandes desafíos.

Avivar el Carisma. Sirviendo con audacia y creatividad el servicio corporal y espiritual a las personas más desfavorecidas ¿Podemos dar respuestas nuevas con audacia profética, para avivar la llama del Carisma y responder con nuevo ardor? ¿Podemos hacer algo más para responder a las llamadas de los últimos?

Llegar a un encuentro personal con los pobres. Hacer que, entre nosotros, se encuentren como en su casa.

Avivar el carisma. Elaborando en nuestras Provincias proyectos con prioridades misioneras y continuar con la revisión de obras.

Avivar el carisma. Potenciando el impulso evangélico. Cada una de nuestras obras deben ser un lugar de Evangelización, un foco de caridad.

Avivar el carisma. Desarrollando nuevas formas de colaboración con los laicos, precisando las responsabilidades,

Avivar el carisma. Haciendo que la Pastoral Juvenil Vocacional sea más dinámica.

Además de estos desafíos, nuestra Madre General nos puso de manifiesto las claves necesarias para mantener viva la llama del Carisma, que no pueden ser otras más que la puesta  en práctica del  recién nacido Documento Inter – asamblea.

Avivar el carisma. Dejándonos  transformar por el Espíritu, viviendo  con plena confianza en la Providencia y fidelidad a la Compañía, admitiendo que lo peor no está en la disminución del número de hermanas, sino en la pérdida de adhesión al Carisma.

Avivar el carisma. Asumiendo la responsabilidad de la autoridad en la Compañía, que está  llamada  mantener el Carisma, siendo firmes en las cosas de Dios, como la brújula de un navío.

Avivar el carisma. Actualizando el milagro de Sarepta, poniendo en juego todo lo que tenemos, sin miedo a perderlo, con la certeza de que si es así, ni la orza de harina ni la alcuza de aceite se vaciarán, sino que recibiremos el ciento por uno en esta vida y después el regalo de la eterna.

Los ponentes que ocuparon la tarde de la primera jornada nos ayudaron a reflexionar sobre los pasos a seguir camino de la reorganización a través de su propia experiencia. Así, tanto el P. Toni Catalá como Yolanda  Moreno (religiosa Vedruna) y Sor  María Bernard Giffard (Hija de la Caridad) nos acercaron a experiencias vividas en este sentido, recordando, en todo momento, que lo importante es  partir de  la identificación con el Carisma Propio, sentido de cuerpo apostólico, y que el objetivo final siempre debe ser la llamada del Espíritu y la vitalidad evangélica.

Apertura a lo nuevo

Sor Rosa María Miró nos invitó a  nacer de nuevo, con la fuerza del Espíritu, con el convencimiento de que todo el Evangelio es Buena Noticia y que todo lo que se inspira en él sabe a novedad.

Apertura a lo nuevo. Dejándonos conducir por el Espíritu: Salir de Egipto, que nos esclaviza, para atravesar el desierto y llegar a la tierra prometida.

Apertura a lo nuevo. Supone  dejar nuestras seguridades y certezas para mirar con ojos nuevos las necesidades de los pobres. Quedarnos en Egipto nos arrastra a la comodidad y a la vida fácil.

Apertura a lo nuevo. Para superar la aridez del desierto, donde se hace  difícil la esperanza.

Apertura a lo nuevo. Para vivir en clave de itinerancia y provisionalidad, para  vivir el hoy como tiempo de gracia, como espacio sagrado abierto a la esperanza, siempre nueva.

Apertura a lo nuevo. Para vivir la novedad y  generarla también: Caminar en la novedad, conducidas por el Espíritu que nos lleva a ser testigos de la caridad de Cristo por todas partes, comunicando lo que hemos visto y oído, siendo portadoras de esperanza profética.

En la tarde del segundo día tuvimos la oportunidad de disfrutar de un panel de experiencias en el que hermanas y laicos nos ayudaron a vivir con fidelidad nuestro carisma, a compartirlo, sabiendo que es un don para la Iglesia, para la sociedad y para los Pobres.

Practicar el Discernimiento

El Padre Javier Álvarez, nuestro Director General, nos orientó al  Impulso Carismático y a la nueva reorganización desde un acento muy concreto, animándonos a:

Practicar el discernimiento. En la formación continuada, imprescindible para el impulso carismático. Para ser lúcidos, para vivir con sentido.

Practicar el discernimiento. En la atención a las Hermanas mayores, que vivan en plenitud su vocación, que no pierdan el interés por la vida, la comunidad, los pobres.

Practicar el discernimiento. Intensificando la espiritualidad de comunión con los laicos para la Misión compartida.

Practicar el discernimiento. Para llegar a un estilo de vida más sencillo

Practicar el discernimiento. Para tomar decisiones  concretas y coherentes.

Practicar el discernimiento. Porque es el momento de Dios para la Iglesia, la Compañía y para los pobres a quienes servimos.

El P Santiago Azcárate también nos animó con sus entusiastas reflexiones a:

  • Profundizar en las llamadas del Espíritu hoy,
  • Descubrir    las convicciones  que alientan el impulso carismático
  • Trabajar en las claves  para reanimarlo.

Concluimos estas líneas agradeciendo a todos los participantes sus ricas aportaciones que nos ponen una vez más en la línea de la Audacia y la Profecía Y haciéndonos eco del envío recibido en la Eucaristía de clausura del Encuentro:

Poneos en Camino…

Es mandato del Señor Jesús a los setenta y dos…
con sacrificio y libertad…
más libres que el viento porque lleváis al Espíritu
Poneos en camino…
Regando con alegría la tierra que pisáis
Compartiendo la mesa y la vida… sirviendo
Designado del Señor Braceros de su mies
Seréis parábola de vuestra propia vida y vocación
Seréis generación en camino, Iglesia Misión, Caridad   Seréis mis testigos, descalzos y una cruz por bordón

Provincia de Sevilla
Tomado de: Caminos de Misión, Enero-Febrero 2010

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