[i]E. 109 (M. 8 bis) (De la Comunión). p.827
(enero 1660)
287. «El día de Santa Genoveva de 1660, yendo a recibir la Sagrada Comunión, sentí, al ver la Sagrada Hostia, una sed extraordinaria que partía de un sentimiento de que El quería darse a mí con la sencillez de su divina Infancia. Y al recibirle y durante mucho tiempo después, mi espíritu quedó ocupado con una comunicación íntima que me hacía comprender que no se daba El sólo sino con todos los méritos de sus misterios; y esta comunicación me duró todo el día, no por vía de ocupación forzada e interior, sino por vía de presencia y de aplicación a las ocasiones como ocurrió con algo que me mortificaba.
Sentí en mí la advertencia de que habiéndome dado enteramente a mi Jesús, acompañado del mérito de todos sus misterios, era necesario que yo aprovechara esta ocasión para participar en su sumisión en las humillaciones.
[i]E. 109 Ms A, Sor Chétif, 2, n. 8 bis. Copia.







