[i]E. 107 (M. 5 bis) (La Virgen María Corredentora). pp.824-825
(agosto 1659)
283. «El 1. La copista ha escrito: 1660, lo que no es posible, puesto que Santa Luisa falleció el 15 de marzo de 1660.15 de agosto de 1659 1 mi ocupación durante la Santa Misa en la que debía comulgar, ha sido sobre la grandeza de la Santísima Virgen como madre del Hijo de Dios, al que tanto se esmeró en honrar que podemos decir que ha contribuido en parte a todos los misterios operados por Nuestro Señor; ha contribuido a su Humanidad mediante su sangre y leche virginal. Al considerarla de esta manera, la he felicitado por la excelente dignidad que ella tiene por este medio en este grande y divino sacrificio perpetuo de la Cruz representado y ofrecido en nuestros altares.
He visto también que, por este medio, el Hijo de Dios ha engendrado en cierto modo a la naturaleza humana para la Eternidad, dándole la capacidad de gozar, durante ella, de Dios según sus designios, que me han parecido tan grandes en el cielo, considerando allí la naturaleza y esencia divinas, la naturaleza angélica y la naturaleza humana que allí era considerada por los Angeles y la humanidad de Nuestro Señor divinizada».
[i]E. 107 Ms. A, Sor Chétif 2, n. 5 bis. Copia.







