Luisa de Marillac, Pensamiento 092: Observaciones a las Reglas Comunes

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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[i]E. 92 (A. 93) (Observaciones a las Reglas Comunes). pp.799-800

(hacia 1656)

247. Articulo 5º. ¿No hay nada que objetar a estas palabras del Articulo 5: Para merecer como él ir un día al cielo?

Artículo 8.° Es poco claro. Y además me parece que excluye a las Hermanas de las parroquias de las aldeas de entregará a la Casa el sobrante, lo que no seria justo porque a ellas también, lo mismo que a las demás, se las viste a expensas de dicha Casa. En ese mismo artículo: mientras haya en la Casa una Hermana que lleve el nombre de Superiora, se había pensado que a la primera Asistenta no debía llamársela Hermana Sirviente.

9º. Esas líneas subrayadas son del artículo 9º.; todo lo demás es del 8º.

10º. La palabra ingratos, ¿no es demasiado dura, y no hace presumir que los pobres deben agradecimiento a las Hermanas de la Caridad? lo que no debe ser, porque las Hermanas tienen la obligación de servirles.

A continuación de la palabra de los Sacramentos, habría (que poner), me parece, que si al enfermo se le va alargando la vida y tiene devoción de volver a comulgar y necesidad de confesar, las Hermanas deben estar atentas a ello o incluso animarle a que lo haga.

11º. Después de la última palabra: sus deseos, (añadir) animando cuanto puedan a las Señoras u otras personas a hacer el mayor bien posible a los pobres.

19º. Después de esa palabra: de Hermana Sirviente, que no debe entenderse como de la Casa, añadir: estando en las parroquias; o bien un artículo que diga que las Hermanas Sirvientes deben ser consideradas como Superioras por las Hermanas «asociadas».

21º. A continuación de: por buenas intenciones que tengan, añadir: y ello de la manera más breve que puedan.

29º. Vuelve aquí la palabra Hermana Sirviente; además, ¿no es necesario decir que pedirán licencia a la Hermana Asistenta sólo en caso de ausencia de la Superiora?, porque hay peligro en dar demasiado a las Asistentas por varias razones ya que nuestras Comunidades no son como las Religiones.

30º. Este artículo ¿no parece asegurar demasiado que las Hermanas pueden tenerse aversión unas a otras? Con frecuencia no se trata más que de un pronto de carácter en un acto determinado o en una palabra.

31º. En vez de aversión, poner descontento.

Artículo 11º. del Empleo del día. Después de la lectura del Martirologio se hace la del punto de la Oración, porque si se la deja para después del rezo, están medio dormidas; y si queda un poco de tiempo para que se grabe bien en el pensamiento para el día siguiente.

La repetición de oración se hace todos los días después de la oración de la mañana.

Al final de este artículo (poner): es conveniente que nos coja el sueño con algún buen pensamiento.

He hecho estas observaciones porque su Caridad me lo ha dicho; la palabra Hermana Sirviente quedaría más clara si se añadiera: en las parroquias.

De nuevo me he enterado de que 1. Las dificultades habían de ir en aumento en 1657 (ver C. 591 y 592).el confesor de Chars 1 prohíbe con frecuencia (a las Hermanas) que digan las cosas al Señor Cura y en varias ocasiones, pregunta también lo que ha dicho éste; parece una curiosidad para prevalerse, luego, ante uno y otras.


[i]E. 92. Rc 6 A 93. Original autógrafo.

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