[i]E. 74 (A. 78) (Para escoger a las Hermanas Sirvientes). p.780
213. Una razón es que si nos quedáramos en nosotras mismas, la elección que hiciéramos seria sospechosa porque infaliblemente nos inclinaríamos a seguir nuestras aficiones particulares.
Otra razón es que si nos hemos dado a Dios de verdad, no tendremos en cuenta más que sus intereses por lo que hemos de esperar que la elección que hagamos será sólo según su agrado
Debemos poner atención en que, según lo que conozcamos de ellas, las Hermanas que escojamos amen mucho su vocación, la práctica de sus reglamentos y que en su conducta demuestren quieren adquirir, o lo tienen ya, el espíritu de la Compañía, que es: humildad, sencillez y caridad.
Otra señal es que sean ellas las primeras en hacer lo que tienen que enseñar a las otras y estar dispuestas a la misma o a mayor sumisión a los Superiores.
En cuanto a nosotras, un medio para proceder bien es establecernos en la indiferencia.
[i]E. 74 Rc 5 A 78 Original autógrafo.







