[i]E. 46 (A. 40) (Notita sobre el Hermano Antonio). p.736
145. La primera cosa que he aprendido del buen Hermano Antonio es que debemos estar siempre unidos a Dios, en entera dependencla de El, atribuirle la gloria de todo, contentos de cualquier acontecimiento, no querer más que lo que El quiere de nosotros, y ser fieles en aprovechar las ocasiones.
Que habiéndome sentido afligida y pesarosa de morir, cuando estuve cercana a ello, porque no había servido al prójimo, (resolví) que me iba a emplear en ello con más esmero el resto de mi vida.
Que no es el hábito ni las condiciones lo que mueven a amar a Dios, sino la preparación de un corazón dispuesto a cuanto le agrade.
Que no debo mirar ya a mi hijo más que como a hijo de Dios ni amarle sino como a tal, y, por amor de Dios, sufrir la privación de tenerle a mi vista.
[i]E. 46 Rc 5 A 40. Original autógrafo.







