Luisa de Marillac, Pensamiento 030: Empleo del día

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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(observado por las primeras Hijas de la Caridad)

(1633)

107. 1. El texto dice «filles» palabra con la que en francés se expresa la idea de «joven», «muchacha», y también la de «hijas». Las Hermanas empezaron a ser «las muchachas de la Caridad», y con el tiempo, la palabra fue adquiriendo el sentido de «Hijas», título que San Vicente gusta de explicar. Los fundadores solían llamar a las Hermanas «filles», y a lo largo de los escritos de Sta. Luisa, sobre todo en las cartas, la palabra «filles» se ha traducido por «Hermanas» (Nota de la traductora).Las jóvenes 1 se levantan a las cinco y media, se ponen de rodillas junto a su cama para adorar a Dios y pedirle su bendición para emplear el día según su santísima voluntad.

Se visten, hacen la cama y se dirigen al lugar donde se hace la oración, a las seis.

La oración termina a las siete y, después, se rezan las Letanías de la Santísima Virgen, Respice, Retribuere, De Profundis y la oración al Angel de la Guarda.

Dan cuenta de la oración y fijan en su memoria lo principal de sus resoluciones para ponerlas en práctica durante el día.

Las que están de turno para servir a los enfermos, se dan una vuelta por casa de la señora a quien corresponde preparar la comida, con el fin de que todo esté listo para poder salir a las nueve y media.

Las que tienen el encargo de las medicinas, las llevan después de la oración; de regreso, van a Misa.

Al volver de misa, se las hace leer para que aprendan,2. Probablemente. coser o hilar.y trabajar 2

A las doce, hacen el examen sobre la práctica de las resoluciones tomadas en la oración, rezan el Benedicite y comen.

Después de dar gracias, traen de nuevo a la memoria las buenas resoluciones y piden a Dios nuevas fuerzas para practicarlas el resto de la jornada, pero para esto no se ponen de rodillas.

108. Las que tienen el encargo de los remedios, van a buscar las recetas a casa del médico y hacen lo que es urgente; y las que han de llevar la comida, van a avisar a la señora a quien le corresponde prepararla al día siguiente.

De vuelta a casa, se ponen a trabajar, leen para aprender y después de hacer recordar los principales puntos de la doctrina, en forma de catecismo se lee algún pasaje del Santo Evangelio para excitarse a la práctica de las virtudes y al servicio del prójimo, a imitación del Hijo de Dios.

Las que están al servicio de los enfermos, cuidan de continuo de lo que éstos puedan necesitar, como ropa, leña, mermelada, tisana y otras cosas necesarias.

A las seis, se hace la lectura y después de ella el examen sobre la práctica de las resoluciones, a continuación, rezan el Benedicite, antes de la cena, y las gracias después.

Después de la cena, el recreo y dar cuenta de lo que se les ha quedado de la lectura; después, las que quieran dar cuenta en particular, pueden hacerlo.

2. Probablemente. coser o hilar.Trabajan (2) hasta las nueve, hacen el examen general y en alta voz se reza el Confiteor, Misereatur, Indulgentiam, Visita quaesumus, Respice, Angele, Retribuere, el De profundis y las Letanías de Jesús. Se acuestan a las diez, y antes de hacerlo, se ponen de rodillas al pie de la cama para adorar a Dios y pedirle su santa bendición para la noche.

Las jóvenes desearían comulgar en las fiestas y los domingos alguna vez. Observan la práctica de no pedírselo al confesor sin decírmelo, y yo me sirvo de esta ocasión para advertirlas de algunas faltas que no deben darse en personas que comulgan con frecuencia.

No han guardado todavía el silencio.

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