Luisa de Marillac, Carta 0684: A Sor Juana Delacroix

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Autor: Luisa de Marillac .
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Hija de la Caridad en Châteaudun

Hoy 26 de mayo de 16591

Muy querida Hermana2:

Me dice usted que han pasado por ahí tropas de soldados y que nuestras Hermanas tienen cantidad de cabos que hilar; pero no me dice si ese paso ha causado daños. Le agradezco de todas formas el cuidado que tiene usted de nuestras Hermanas. Tampoco me dice nada de la pequeña Sor Sulpicia3 acerca de las advertencias que se me habían hecho, y me inquieta un poco, porque sé que es usted tan buena y tiene tanta paciencia que no siempre se da usted cuenta de lo que puede ser de temer.

Por lo que se refiere a esa buena muchacha, es menester conocerla un poco más y no apresurarnos a recibirla, sino más bien probarla. Sor Claudia4 me dice que no tiene con qué costearse su primer hábito; esto es un impedimento, y no es creíble, si no es por existir un desorden en la administración de la familia, que no se lo pueden dar.

Haré lo posible por enviarle Hermanas que puedan trabajar bien, pero entre tanto, le ruego que no vaya usted a sucumbir bajo el peso de esa carga.

Con mucho gusto, Hermana, puede usted servirse del libro de nuestra difunta Hermana5. No me dice usted cuántos enfermos tienen en el hospital. Alabo a Dios por bendecir de esa manera la educación de sus niñas. Dígame por qué señora ha tenido usted noticias de nuestras Hermanas de Serqueux. Sor María la espera a usted allí con gran deseo: no sé lo que la Providencia dispondrá. Yo la pediría a usted también para otras partes, porque aunque seamos cerca de cuarenta aquí, no llegamos a poder escoger las que necesitamos para otros establecimientos.

Pida a Dios por la Compañía, para que su bondad derrame su Santo Espíritu en todas, en general y en particular, sobre todo para que seamos muy fieles. Nuestro muy Honorable Padre sigue en el mismo estado, rece usted por que se conserve. Encomiéndeme a las oraciones de nuestras Hermanas y salúdelas afectuosamente de parte de nuestra Comunidad, creyéndome en el amor de Nuestro Señor, mi querida Hermana, su muy humilde hermana y afectísima servidora.

P.D. Si le es posible, le ruego que haga usted los paquetes más pequeños y uno solo, para ahorrar el porte. Estos últimos han costado 8 sueldos.

  1. C. 684 RC 3 It 621. Carta autógrafa.
  2. Juana Delacroix (ver C. 450 n. 5)., estaba en Serqueux cuando fue llamada para Châteaudun.
  3. Sulpicia Dubois (ver C. 450 n. 4).
  4. Claudia de Varize (ver C. 602 n. 4).
  5. Bárbara Angiboust (ver C. 7 n. 1).

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