Hija de la Caridad Sierva de los Pobres Enfermos
Liancourt
Hoy, 8 de enero de 16591
Mi querida Hermana2:
Admiro su paciencia en no quejarse de mí, porque no le he escrito hasta el presente, en que lo hago para regocijarme con usted por la gracia que Dios le ha concedido desde su llegada, ya que he sabido el bien que ha hecho y sigue haciendo en el ejercicio que Dios le presenta y en la manera que El lo quiere.
Espero que Dios continuará dándole sus gracias para la santa perseverancia tan necesaria para nuestra salvación. Le envío su partida de bautismo, que me han enviado las Hermanas de Nantes; si ve en ella que su edad es más avanzada de lo que pensaba, tenga en cuenta que lo mismo ocurre con la muerte, pues lo cierto es que se presenta más pronto de lo que creemos. Le ruego salude de mi parte a Sor Juana3. Supongo habrán recibido al mismo tiempo sus estampas de primero de año, que les hemos enviado, y que tienen gran deseo de trabajar e imitar a esos buenos santos que la Providencia ha permitido les toquen en suerte, con la máxima. Suplico a Nuestro Señor les conceda la gracia que le van ustedes a pedir para ello, y soy en su santo amor, querida Hermana, su muy humilde hermana y afectísima servidora.







