Hija de la Caridad
Châteaudun
Hoy, 29 de septiembre de 16581
Mi querida Hermana:
Un breve viaje2 que he tenido que hacer me ha impedido ver su carta tan pronto como ha llegado. Mucho me alegra la noticia que me da de la mejoría de la salud de nuestras Hermanas de Varize. No sé si habrá usted recibido las cartas que le envié a casa del señor Prior de Varize, antes de que marchara de aquí para regresar allá; en ella le rogaba me dijera si había usted visto que nuestras Hermanas necesitasen hábitos.
Puesto que ha sido usted de parecer que Sor Ana3 hiciera el viaje de Vendôme, ruego a Nuestro Señor otorgue su bendición para consuelo de ella y que pueda así servirle con más facilidad. Ya intentaré disuadir a su hermano de que vaya a verla, puesto que ella lo desea así.
No sé si las Hermanas de Varize conocen la práctica ordinaria de las Hermanas de que su retribución se aplique no sólo para su mantenimiento, sino también para pagar las telas de sus hábitos aunque se los mandásemos nosotras, porqué ya sabe usted, querida Hermana, que no podríamos soportar esos gastos.
Saludo a mis queridas Hermanas, como lo hacen las de aquí, y a usted también, con todo su corazón. No dejaré de presentar sus respetuosos saludos al Señor Vicente y al Señor Portail, a quien no he visto todavía después de mi regreso, y soy en el amor de nuestro Señor, querida Hermana, su muy humilde y afectísima Hermana y servidora.







