Hoy, 20 de noviembre de 16571
Señora:2
Si mi salud me lo permitiera, no dejaría yo de tener el honor de ir a verla para cumplir mis deberes con usted y para informarle de que el estado de los asuntos de la señora de Saint-Martin, como ella misma me ha hecho saber, hace que esté próxima a la ruina total, a causa de las pérdidas que ha tenido y la amenaza que se le hace de dictar decreto (de embargo) sobre la casa que la Reina tuvo la bondad de mandar comprar para alojamiento de las Hijas de la Caridad de Fontainebleau. No ve otro remedio a ello que el pagar los atrasos de la renta que dicha Casa debe y que hubiera podido pagar de haber recibido ese importe, según fue la intención de Su Majestad, tan justa y caritativa. (La señora St. M.) espera esa ayuda y está en la firme creencia de que la bondad que ha tenido usted, señora, siempre con ella, se la proporcionará con sus diligentes cuidados, por amor de Dios y compadeciéndose de una pobre viuda afligida. No me atrevo a unir a la suya mi humilde súplica, pero sí le presento mi respeto y acatamiento, en el amor de Nuestro Señor, en el que soy, señora, su muy humilde y agradecida servidora.







