Hija de la Caridad
Châteaudun
Hoy, 2 de noviembre de 1657 1
Mi querida Hermana:
Me parece que hace mucho tiempo que no he hablado a su buen corazón y no sé, siquiera, si le he dado noticias de la llegada de Sor Cecilia2, que ha regresado con buena salud y llena de buena voluntad. Ha recibido su carta y la ha leído con ternura por los buenos consejos que en ella le da usted. Puedo asegurarle que ya los está poniendo en práctica. Nuestro buen Dios la tiene destinada para el trabajo y no ha querido dejarla mucho tiempo con nosotras en ese ejercicio (de paciencia en espera de un destino), ya que la ha llamado a ocupar el de Sor Ana Hardemont3 en las «Casitas», mientras ésta viene a hacer los Santos Ejercicios. Me han dicho que Carlota4 ha regresado a Chars; si sabe usted algo, dígamelo y también noticias muy por extenso de ustedes.
Nunca dudé de que su dulzura, sumisión y agrado llegarían a apaciguar los pequeños descontentos que se daban cuando se hizo este cambio, y que no ahorra usted esfuerzo alguno para contentar, aunque sólo sea de palabra, hasta a aquellas personas a las que no puede usted hacerlo de obras.
Ruego a Sor Ana Bocheron5 me disculpe si no le escribo por este correo, asegurándole que he tenido un gran consuelo al recibir su carta junto con noticias de 6. Saludo a las dos y soy, de todo corazón, querida Hermana, su muy humilde hermana y servidora.







