Hoy, 17 de julio de 16561
Señora:2
Alabo a Dios con todo mi corazón por la perseverancia que le da en su celo. Es verdad, señora, que ha de pasar mucho tiempo hasta que podamos proporcionar Hermanas a todos los lugares de donde nos las han pedido. En cuanto a la propuesta que su bondad nos hace, señora, de recibir algunas le diré que hará una gran caridad si proporciona a algunas jóvenes deseosas de retirarse del mundo para servir (a los pobres), los medios para hacerlo; pero permítame, señora, que le diga que dos motivos impedirían que tuviese usted de inmediato la satisfacción que desea: uno, es que hace falta mucho tiempo para preparar a las jóvenes, tanto por lo que se refiere a su formación personal, como para que aprendan lo que necesitan saber para servir a los pobres; y el otro, señora, es que no recibimos a ninguna que no tenga intención de vivir y morir en la Compañía, y aun cuando hayan entrado gracias a la ayuda caritativa de algunas personas, no volvemos a mandarlas al lugar de donde proceden. Es todo cuanto puedo decirle sobre el particular, a la vez que le presento mis humildes respetos y soy, verdaderamente, en el amor de Nuestro Señor, señora, su muy humilde servidora.
Al señor Vicente.
Haga su caridad el favor, mi muy Honorable Padre, de corregirla,3 porque de todas formas hay que volverla a escribir. Es para la señora Gran Princesa.







