Víspera de San Dionisio [1655)1
Mi muy Honorable Padre:
Suplico humildemente a su caridad me permita recomendarle la necesidad que tiene mi hijo de sus oraciones para conseguir de Nuestro Señor, por los méritos de los oprobios e injurias que tuvo que oír durante su vida humana, la curación de su sordera, si esta petición no es contraria a su soberana voluntad.
No la deseo sino unida a la gracia de que tome una firme resolución de no tolerar que Dios sea ofendido en su familia. El buen Hermano Fiacrio le ha prometido empezar mañana, día de San Dionisio, una novena a la Santísima Virgen; y me ha venido al pensamiento, mi muy Honorable Padre, pedirle permiso para comulgar todos los días (de la novena) y hacer alguna otra buena acción en cada uno de ellos, con tal de que la dureza de mi corazón no me lo impida. Dígame, por favor, cuál es su voluntad sobre esto.
El ejercicio en el cargo de nuestras Hermanas «Oficialas»2 parece marchar bien, a Dios gracias; el martes tuvimos nuestro primer Consejo3 sobre el asunto del regreso acá de nuestras Hermanas de Nantes4 y cómo las recibiríamos; propusimos también a quién enviar a Châteaudun. Pero nos vimos un poco atadas por la duda de si debíamos llamar al Consejo a la hermana Despensera5 dado el poco tiempo que lleva en la Compañía, para no dar lugar a murmuraciones.
Tenemos gran necesidad de sus órdenes y santa dirección en todo para perfección de la obra que parece empieza a formarse. Espero que la bondad de Dios se lo inspirará y a nosotros nos dará las debidas disposiciones para obedecerle, ya que su voluntad ha sido que yo sea, mi muy Honorable Padre, su muy humilde y obediente.
- C. 510 Rc 2 lt 456. Carta autógrafa. Dorso: octubre 1655 (H. Duc.).
- En la Asamblea del 8 de agosto de 1655, fueron nombradas: Juliana Loret, asistenta, Maturina Guérin, tesorera, Juana Gressier, despensera.
- Ver el acta de este Consejo: E. 84-S. 4
- Los Administradores enviaron varias cartas exponiendo las dificultades que se daban en el seno de la Comunidad de Nantes. Sólo se ha conservado una de dichas cartas, escrita por el señor du Branday Grangeot, con fecha 28 de mayo de 1655. Tomando la defensa de Enriqueta Gesseaume, a quien los Administradores no quieren perder, dada su competencia en la farmacia, el señor du Branday ataca con vehemencia a Sor María Marta Trumeau, la Hermana Sirviente, y pide se la llame a París. Puede verse esta carta en Anales 88 (1980) 647-649.
- Juana Gressier, natural de Senlis, entró en la Compañía hacia 1654. Nombrada Despensera siendo muy joven, se quedó en la Casa Madre. Asistió a Luisa de Marillac en el momento de su muerte y relató por escrito los detalles de sus últimos momentos. Fue a ella a quien el señor Vicente encomendó el cargo de gobernar la Compañía hasta el nombramiento de la nueva Superiora General, que tuvo lugar en agosto de 1660.







