Hoy, miércoles [agosto 1655]1
Mi muy Honorable Padre:
Nuestra Sor Ana2 me ha dicho que era demasiado tarde para ir a Bourbon y que había sabido que los médicos habían mandado suspender los baños; quizá sea para reanudarlos al mes que viene porque hay toda probabilidad de que el verano no termine sin calor. Existen además otras razones para creer que es todavía tiempo de ir, ya que, según nuestras noticias, hay tres carrozas preparadas para marchar.
Había yo pensado, mi muy Honorable Padre, para que no pueda, con razón, reprocharnos el no haber ido, si no sería conveniente que su caridad mandase a alguien a convencerla de que haría muy bien en ir, porque o mucho me engaño o está tramando algo.
Corre prisa porque no tenemos apalabrado el asiento. Nuestra Sor Margarita3 espera sus órdenes y yo su bendición, por el amor de Dios, en el que soy, mi muy Honorable Padre, su pobrísima hija y servidora.







