Hoy, lunes noviembre 16541
Mi muy Honorable Padre:
La buena Sor María2 de Sedan nos dejó ayer por la tarde sin decirnos adiós; se ha llevado su paquete; temo que su intención sea marchar para Sedan mañana y quizá fuera fácil encontrarla en la salida de la diligencia, si a su caridad le pareciera bien que se mandara a alguien. Temo, sin embargo, que aun cuando fueran las Hermanas, no tengan bastante fuerza moral para detenerla. Al menos, mi muy Honorable Padre, pienso sería necesario escribir cuanto antes a Sedan para avisarles lo que tienen que hacer si se presenta en su antigua casa,3 ya que no puedo impedirme de pensar que quiera ir a sacar provecho, vendiendo cuanto pueda para hacerse con una bonita cantidad.
Aquí va una carta para Sor Juana Cristina,4 con el fin de que pueda marchar tan pronto como su caridad se lo ordene. Sería muy enojoso que la Sor María regresara allá antes de que ella llegara.
El señor Ménard me ha dicho que si su caridad le envía una carroza mañana, a la una más o menos, irá gustosamente a donde usted le indique. Me parece que podrá darse mejor cuenta del estado del enfermo si lo ve acostado que en pie, y esto podría hacerlo en Bons Enfants, con tal de que la carroza y lo largo del trayecto no le perjudiquen.5
Si hubiera previsto lo que ha ocurrido con Sor María, hubiera podido impedirlo haciéndola entrar de retiro. Siempre soy yo la causa de algún mal. Era esta mi resolución para mañana; tengo mucha necesidad de que su caridad piense en aplicarme algún poderoso remedio para sacarme de mi endurecimiento y ayudarme a ser efectivamente, mi muy Honorable Padre, su muy humilde.
- C. 474 Rc 2 lt 418. Carta autógrafa. Dorso: noviembre 1654 (H. Duc.).
- María Joly estaba en Sedan desde 1641. Llamada a París se había negado a salir de allá, jactándose de que obedecería si el señor Vicente le escribía. Este le mandó efectivamente una carta, que le hizo entregar por Juan Martín, el Superior de 105 Sacerdotes de la Misión de Sedan (SVP, V, 207; Síg. V, 188).
- María Joly no regresó a Sedan. Arrepentida de lo que había hecho, se presentó al día siguiente en la Casa Madre (SVP, V, 223; Síg. V, 202).
- Juana Cristina Prévost (ver C. 140 n. 2), iba destinada a Sedan.
- Presume el P. Castañares en nota a esta carta que el enfermo fuera Miguel Le Gras.







