Hija de la Caridad, sierva de los Pobres Enfermos
Sedan
(Hacia octubre de 1654)1
Mi querida Hermana:2
Sor Ana3 me ha proporcionado gran consuelo con las noticias que me ha dado usted. Suplico a Nuestro Señor siga concediéndole sus santas gracias. No tengo yo menos ganas que las que usted tiene de verla por aquí; pero es razonable que sea Sor María4 la que tenga la preferencia: después de ella, vendrá usted. Por esta espera de verla pronto, es por lo que no le escribo a ella. Si no hubiera salido todavía, dígale que la saludo y que sus amigos del barrio de Saint Germain desean tenerla aquí para sus asuntos comunes, porque sé que le tiene a usted tanto afecto que si cuida de sus intereses temporales es sólo en atención a usted. Y tengo la seguridad de que los intereses de usted no son otros que los de cuidar de hacerse agradable a Dios. ¡Qué feliz es usted! pues haciéndolo así, tiene la completa seguridad de que Nuestro Señor cuidará siempre de usted. Me encomiendo a sus oraciones y le ruego me crea en su santísimo amor, querida Hermana, su muy humilde hermana y servidora.







