Hija de la Caridad – Fontenay-aux-Roses
Hoy 29 (hacia 1654)1
Mi querida Hermana:
Estoy muy contrariada por haberla dejado tanto tiempo sola y sin haberle escrito; pero creo sabe usted que no me encuentro bien. Anteayer volvieron a sangrarme el pie; hoy le escribo estas líneas muy aprisa sin poder dar contestación a sus últimas, puesto que espero tener pronto el consuelo de verla.
Le ruego, Hermana, considere usted a nuestra Hermana como recién entrada, porque aun cuando es buena, necesita, sin embargo, instrucción y práctica. Se la recomiendo con todo mi corazón, como es mi afecto hacia usted, en el amor de Jesús Crucificado, mi querida Hermana, su muy humilde hermana y servidora.







