Hija de la Caridad, sierva de los Pobres enfermos
Fontenay
13 de febrero (1654)1
Muy querida Hermana:
Le enviamos medio celemín de excelentes guisantes; hemos comprado de los mejores, porque las habas y judías están demasiado caras; cuando tengamos, sin embargo, de éstas ya le mandaremos. Estos guisantes no necesitan que se les pase por la criba.2 Si Dios quiere, cuando vayamos a la feria de Saint Germain le compraremos ramilletes. También le mandaremos bacalao, que hay que lavarlo bien y rasparlo y luego ponerlo a secar, después se corta en trozos que, a medida que se vayan utilizando, se ponen en remojo. El agua en que se lava el bacalao es muy buena para la colada.
Ruego a Nuestro Señor nos dé a todas el deseo de una verdadera penitencia, más de corazón que de palabras, que tan de moda están. Dios nos haga misericordia y soy en su santísimo amor, querida hermana, su muy humilde Hermana y servidora.







