Luisa de Marillac, Carta 0436: A mis queridas Hermanas Sor Andrea y Sor Francisca

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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Hijas de la Caridad, Siervas de los Pobres Enfermos1 Varize2

Hoy, 23 de junio (1653)3

Mis queridas Hermanas:4

Alabo a Dios con todo mi corazón por las bendiciones que su bondad derrama en sus santos empleos, y les ruego que le estén muy agradecidas por ellas, porque tienen que creer que no merecen ustedes tales gracias; cuántas como ustedes se han quedado en el mundo donde tienen mucho que sufrir o bien se ven obligadas a trabajar solamente por la vida corporal; mientras que ustedes, al hacer todas sus acciones por amor de Dios, trabajan por la vida eterna. Por eso, queridas Hermanas, pongan mucho cuidado en que el enemigo de nuestro bien no arroje la cizaña de la afición a las cosas que podrían impedirlas agradar a Dios, y que ello sofocara el mérito que Nuestro Señor quiere conferir a sus santos empleos. Escríbanme extensamente noticias suyas:¿no siguen haciendo aprecio de sus reglamentos? Cuando se ven obligadas a interrumpir su práctica, por el servicio al prójimo,¿no procuran emprenderlos de nuevo todavía mejor? Quiero creer que existe entre ustedes dos una mutua caridad; que su más grata conversación, después de la que deben a los pobres, es entre ustedes, ya para hablar de Dios, ya de lo que se practica en la Compañía a la que El las ha llamado, y de las virtudes que han visto ustedes en nuestras Hermanas.

  Espero también, queridas Hermanas, que ponen gran cuidado en ayudar a sus pobres enfermos a hacer una buena confesión antes de morir, y en advertir a los que sanan para que vivan mejor que lo que hasta ahora lo han hecho, así como en instruir a las niñas no sólo en la doctrina, sino también en los medios para vivir como buenas cristianas. Esto es lo que Dios pide de ustedes; para esto es para lo que les ha concedido la gracia de sacarlas del mundo. Séanle, pues, muy fieles. Todas nuestras Hermanas están bien de salud, a Dios gracias, y se encomiendan a sus oraciones como también lo hago yo, asegurándoles que soy en el amor de Jesús Crucificado, queridas Hermanas, su muy humilde y afectísima hermana y servidora.

  1. Andrea Maréchal vuelve a París a finales de aquel año. El 8 de agosto de 1655, firma el acta de erección de la Compañía. En 1656, es enviada a Nantes, de donde regresa a fines de 1658, momento en que va a Liancourt.
  2. Esta carta fue enviada a la señora de Varize, porque Luisa de Marillac escribió en el lado opuesto al sobrescrito: «Le ruego, señora, se sirva enviar esta carta a nuestras Hermanas, que están inquietas por no tener noticias nuestras»
  3. C. 436 Rc 3 lt 368. Carta autógrafa.
  4. Probablemente, Francisca Clara (ver C. 119 n. 5).

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