Hoy, 19 de julio de 16521
Señor y muy Honorable Padre:
La señora Presidenta de Herse2 ha venido aquí a pedir Hermanas para San Andrés. Tengo una gran pena por no poder dar Hermanas robustas para ayudar a las de las Parroquias y más todavía por no poder dárselas a esta buena Señora; no obstante, señor, si no hubiera que enviarlas a Etampes ni a Polonia, como cree la señorita de Lamoignon,4 No he hecho ninguna visita, a causa de cierto malestar que me ha tenido en cama; pero, gracias a Dios, creo que no caeré del todo enferma, como mucho me temía.
Mandé una Hermana a preguntar a su caridad si debía pedir la carroza a la señora de Bouillon5 para ir a verla, según el deseo que me había manifestado. Pero se equivocó al transmitirle este mensaje. Es que me parece que con esta señora hay que tener un poco más de atenciones que con las demás.
Hágame siempre el honor de creerme, como lo soy por voluntad de Dios, mi Muy Honorable Padre, su muy humilde hija.
P.D. En este momento, los señores de San Sulpicio mandan a pedir cuatro jóvenes de las Refugiadas6 para que ayuden a nuestras Hermanas. ¿Hay que dejárselo hacer? O ¿no seria preferible que los enfermos ya convalecientes fuesen ellos mismos a buscar su ración ordinaria? Nuestras Hermanas de allí son seis, pero dos de ellas están enfermas. Temo que esta mezcla traiga confusión y mucho perjuicio, que puede venir incluso por parte de las mismas Hermanas.
- C. 416 Rc 2 lt 350. Carta autógrafa.
- Señora de Herse (ver C. 222 n. 1).
- Señorita de Lamoignon (ver C. 137 n. 1).) habría que hacer un esfuerzo, si su caridad lo encuentra conveniente, para complacerla, con tal de que no haya nada que decir de la conducta de los sacerdotes de la parroquia.
Suplico humildemente a su caridad recuerde que estoy esperando sus órdenes para mi regreso.3De la habitación alquilada en el casco de la ciudad de París, ver C. 415 (Nota ce la traductora).
- Señora de Bouillon (ver C. 56 n. 3).
- Jóvenes desplazadas por la guerra y recogidas en París







