Luisa de Marillac, Carta 0413: Al señor Vicente

Francisco Javier Fernández ChentoEscritos de Luisa de MarillacLeave a Comment

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Author: Luisa de Marillac .
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11 de julio (1652)1

Señor, mi muy Honorable Padre:

La Señora de Varize estuvo ayer para tener el honor de verle y proponerle el deseo de los que se cuidan del Hospital de Châteaudun2 de tener dos Hermanas; me manifestó que ella podría prescindir de las dos que le hemos dado para Varize, porque le parece es de mayor utilidad mandarlas allá. Sé muy bien, señor, que hace mucho tiempo que nos las vienen pidiendo para ese lugar, pero hasta el presente siempre ha habido algo que objetar.

Dicha señora, con otra que la acompañaba, venía también para pedir a su caridad dos Hermanas para servir a los pobres de San Andrés. Les he alegado la necesidad en que nos encontramos de enviarlas a Etampes y a las Parroquias de París, en las que la mayoría de nuestras Hermanas están enfermas. Ayer por la tarde enterramos a nuestra buena Sor Petra,3 madre de un Cartujo, y me han dicho que a una4 de nuestras mejores Hermanas, que sirve a los pobres enfermos en la Parroquia de Santiago du Haut Pas iban a administrarle esta tarde la Extremaunción. Hay otra gravemente enferma en San Sulpicio. En una palabra, señor, es de creer que mis pecados están dejando desierta la Compañía de las Hijas de la Caridad, y cuando considero las faltas que cometo en ella por la pereza de mi espíritu, me lleno de gran confusión. Si tengo que dar alguna contestación a la señora de Varize acerca de esos dos asuntos, le ruego humildemente a su caridad que me lo comunique, que me dé su bendición y me haga siempre el honor de tenerme en el amor de Nuestro Señor, mi muy Honorable Padre, por su muy obediente hija y agradecida servidora.

P.D. Nuestra Hermana que está con los Galeotes vino ayer a verme deshecha en lágrimas porque no puede conseguir pan para sus pobres hombres, por lo mucho que se debe al panadero, por un lado, y por la carestía del pan, por otro. Pide prestado y mendiga por todas partes para ello, con mucho trabajo y sufrimiento, y para colmo de sus penas, la señora Duquesa de Aiguillon5 quiere que le haga una lista o memoria de los que a ella le parece pueden ser puestos en libertad. Yo le encuentro a esto tres graves dificultades: una, es que no puede tener conocimiento de esos hombres sino por el trato que ellos le dan, unos la injurian otros la alaban, y siendo así, puede cometer una injusticia; otra dificultad es que algunos de ellos ofrecen dinero a su capitán y al conserje, los cuales ya han empezado a reñirla y acusarla de ser la causa de su desorden; y la tercera dificultad es que los que continúen encarcelados, en la «cadena», creerán que ella tiene la culpa. Y ya sabe usted, mi muy Honorable Padre, lo que esos hombres son capaces de decir y de hacer. He dicho a nuestra Hermana que difiera hacer esa memoria hasta que yo tenga orden de su caridad sobre cómo haya de obrar.

  1. C. 413 SVP, IV, 425.
  2. Las Hermanas no fueron enviadas a Châteaudun hasta julio de 1654
  3. Petra (ver C. 411 n. 3).
  4. Isabel Jousteau (ver C. 481 n. 3).
  5. La Duquesa de Aiguillon (ver C. 12 n. 1).

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