(Angers)1
(hacia 1651)2
En un retiro piense que Dios permite eso para disponerla mejor. ¿Queremos ser mercenarias y esperar a que las ocasiones nos apremien para ser fieles a Dios? ¿O es que no sabemos lo que Dios pide de nosotras?
¿No sabemos, en verdad, que quiere que nos despreciemos, que nos humillemos, que tengamos gran tolerancia unas con otras, que pongamos mucho cuidado en no contristar a ninguna de nuestras Hermanas, en hacerles y decirles todo lo que pensamos puede serles agradable, venciéndose para no demostrar nuestros sentimientos cuando son contrarios a los de otras? Y puesto que sabemos que todas estas prácticas agradan a nuestro bondadoso Dios, hagámoslo así por su santo amor.







